Las cenizas de Ángela y su ruta literaria en Limerick


En 2017, adquirí la novela “Las cenizas de Ángela”, (Ed. Maeva), ejemplar nº 3686, correspondiente a una edición especial numerada con motivo de la celebración de su 20 aniversario de publicación en España.
Este verano he releído las memorias de Frank McCourt (1930-2009), clásico del siglo XX, al que me une la feliz coincidencia de haber impartido clases en Institutos de Enseñanza Secundaria.
“Las cenizas de Ángela” fue galardonada en 1997 con el premio Pulitzer. A través de la voz de su autor descubriremos su infancia y adolescencia marcada por la miseria e irresponsabilidad parental.

Francis nació en Brooklyn, Nueva York. Su madre, Ángela, inmigrante irlandesa, había ido a América en búsqueda de empleo; en una fiesta conoce a su padre, Malachy, oriundo de Belfast, y al poco tiempo se queda embarazada. Se casan y nace Francis pero la época de la Gran Depresión sumada a la adicción al alcohol de Malachy agravan la situación familiar. Cuando  Francis tiene 4 años, Ángela decide regresar con su familia a Limerick donde vive su madre y su hermana, la tía Aggie. No les manifiestan mucho cariño porque no aceptan a un irlandés del norte además de tantos nacimientos; sin embargo ayudarán esporádicamente.

Limerick
En esta población trancurre el duro relato de la realidad del autor que incluso se cuestiona cómo pudo sobrevivir con un padre que apenas trabajó. Las contadas ocasiones que recibía el sueldo semanal (o el dinero del paro) se lo gastaba en beber pintas en las tabernas mientras sus hijos pasaban hambre. Así describe las sucesivas ayudas benéficas para comida, ropa y calzado que debían pedir a organizaciones como la Conferencia de San Vicente de Paúl o los fiados en la tienda de Kathleen O´Connell.

Francis es el mayor de 7 hermanos (dedica el libro a Malachy, Michael y Alphonsus); verá desgraciadamente morir a su hermana Margaret y a los gemelos Oliver y Eugene. Pulmonías motivadas por lamentables condiciones de viviendas habitadas, enfermedades, hambre y la constante humedad del río Shanon.
En la escuela Francis deberá soportar los comentarios hirientes de otros niños por haber nacido en América y la crueldad de los maestros que pegaban con correas de cuero, varas y bastones de endrino. Padecerá el tifus y en ese periodo de 3 meses, ingresado en el hospital, agradecerá dormir en sábanas limpias y poder leer libros; le gusta la poesía. 

Película dirigida por Alan Parker (1999)
Algunos de los escasos momentos felices en familia corresponden con las historias que su padre les contaba sobre los grandes héroes irlandeses como Cuchulain. 
Durante la II Guerra Mundial el padre se va a Inglaterra para emplearse en una fábrica de munición.  Allí seguirá con su adicción al alcohol y no enviará el ansiado giro de telégrafos, abandonándoles una vez más a su suerte.

A la edad de 13 años Francis comienza a ganar algo de dinero, ayudando a un vecino, el señor Hannon, en su dura carga habitual de reparto de sacos de carbón en una carreta, hasta que una grave conjuntivitis le aleja de esa tarea.

Francis (14 años)
El desahucio de la húmeda vivienda les obliga a irse a vivir con un primo, Laman Griffin, con el que se hace imposible la convivencia y, tras un altercado, Francis decide irse con su tío Ab Sheehan. Al cumplir los 14 años empieza a trabajar en la oficina de correos. Este hecho le acercará al primer amor de su vida, Theresa Carmody, enferma de tuberculosis. 
Otro de los aspectos tratados es la influencia de la Iglesia: le rechazan como monaguillo, lleva a cabo frecuentes confesiones para redimir los pecados que cree estar cometiendo, algunos propios del despertar de su edad. 

El sueño de Francis es ahorrar para irse a Estados Unidos. Acepta un segundo empleo que le ofrece la señora Finucane que consiste en escribir cartas amenazadoras a sus clientes que le adeudan préstamos. Casi con 19 años, cuando le faltan algunas libras para pagar su pasaje, encuentra muerta a la señora Finucane, de modo que aprovecha para coger las libras que ésta guardaba en un baúl y deshacerse del libro de cuentas. Acto seguido compra el pasaje para embarcar en el Irish Oak que zarpa en unas semanas con destino a Nueva York. Su familia le despide con una pequeña fiesta, la única que han celebrado en su vida, y todos cantan la canción triste de Ángela:

El amor de una madre es una bendición
vayas por donde vayas.
Cuídala mientras la tengas.
La echarás de menos cuando falte.

Los siguientes libros "Lo es" y "El profesor"  son también de carácter autobiográfico. En ellos narra su vida como profesor de literatura en EEUU.

La adaptación cinematográfica de las "Las cenizas de Ángela" se realizó en 1999. Su director es Alan Parker y se incluye casi toda la historia narrada en la novela (2h 25´). La actriz Emily Watson protagonizó el papel de Ángela; Robert Carlyle (Malachy padre); Joe Breen (niño),  Ciaran Owens (preadolescente) y Michael Legge (adolescente) el de Francis.
La película transmite la impresión de humedad por medio de los colores fríos que nos acercan con total autenticidad al escenario central, el callejón Roden Lane. La banda sonora fue compuesta por John Williams (Premios Oscar 2000 y Globos de Oro 2000, nominada a mejor banda sonora original). Premio Bafta 2000 (nominada a mejor actriz, Emily Watson, mejor fotografía y mejor diseño de producción)

Museo Frank McCourt en Limerick

Este fenómeno literario ha sido el origen de la ruta Angela´s Ashes Walking Tour en Limerick y la apertura de un museo dedicado a Frank McCourt, promovido por la artista Una Heaton. 
Está ubicado en el edificio que anteriormente fue la escuela Leamy, a la que asistían Frank y su hermano Malachy.



NOTA: 
Dedico este artículo al XXII aniversario de la publicación de "Las cenizas de Ángela" en EEUU (05 septiembre 1996)

Fugaz viaje a Asturias en su triple centenario


Este verano he tenido un verdadero flechazo con Asturias. Mi madre siempre me había hablado de mis bisabuelos, nacidos en Cangas de Narcea, y de sus apellidos, Arias Queipo. Sin embargo, la vida les había llevado a Madrid por motivos de trabajo con mi abuelo José (Pepe para los amigos).
Hacía tiempo que deseaba ir a la tierra de mis raíces maternas y la oportunidad se presentó. Iba a estar en Madrid el 6 de julio porque ese día, Marina, mi hija, se graduaba. Por otra parte se avecinaba también una ola de calor y éste, en el norte, es mucho más llevadero. Así que la mañana del sábado 7 retomé todos los blogs y webs de turismo de Asturias previamente consultados. Gracias a algunas de sus sugerencias y las experiencias generadas “in situ”, hemos disfrutado de su cultura, naturaleza, gastronomía, y de sus gentes. Me alegra compartir este fugaz viaje (del 9 al 16 de julio 2018) a la capital y oriente de Asturias con el fin de ayudar, en la medida de lo posible, a quienes decidan recorrer los lugares de nuestro itinerario. Me encantaría, si he contribuido a ello, que dejéis algún comentario en el blog.

Alfonso II "El Casto"
En Oviedo llevamos a cabo dos rutas teatralizadas organizadas por www.peregrinandoasturias.com (Catedral y Clariniana). Ambas con guías oficiales acreditados y actores magníficos. Auriculares individuales. Duración aprox. 90 minutos.
En la primera, Hugo Manso, en el papel del rey Alfonso II “El Casto” (788-842) nos habló en el Jardín de los Reyes Caudillos de esta etapa tan importante en la que se trasladó la capital desde Pravia a Oviedo (812). Su reinado coincidió con el descubrimiento del sepulcro de Santiago Apóstol en el año 813, siendo el monarca el primer peregrino del Camino.
(Foto: relieve fondo - don Pelayo, reinado 718-737)

Con Hugo, 10.07.18
Asimismo impulsó la construcción de edificios públicos, iglesias (San Julián de los Prados, San Tirso, Cámara Santa..) y palacios emulando al Toledo visigodo.

Torre (Foto Marina)
A continuación visitamos la catedral de San Salvador, de estilo gótico, construida entre los siglos XIII y XVI. En ella trabajaron maestros nacionales y extranjeros, desde Nicolás de Bruselas a Gil de Hontañón, quien remató la torre. El guía (Santiago)  nos explicó que, debido a una tormenta, la torre románica fue derribada en 1575 y, de nuevo, un rayo, en 1723, ocasionó serios destrozos. Tiene planta de cruz latina, 3 naves, cabecera única y girola. La nave principal es más alta que las laterales. 
Destaca la capilla de Santa Eulalia de Mérida, construida a finales del siglo XVII, declarada patrona de la ciudad de Oviedo, de la diócesis y del Principado de Asturias desde  1639. 

Claustro
El claustro posee bellos ventanales calados distribuidos en torno a un pequeño jardin rectangular. 


Santiago (guía) en la Sillería del coro
La sala capitular alberga la sillería del coro de la catedral. Estilo hispano-flamenco, tallado en madera de nogal. En esta estancia se reunió el 25 de mayo de 1808 la Junta Suprema del Principado que acordó declarar la guerra a Napoleón. 


Cripta de Santa Leocadia

La cripta de Santa Leocadia está cubierta por una gran bóveda de cañón que arranca casi desde el suelo. De la cripta se puede salir al cementerio de los Peregrinos.


Apostolado
La Cámara Santa es una pequeña capilla dedicada a San Miguel, levantada por el rey Alfonso II sobre la tumba de Santa Leocadia para albergar las reliquias traídas de Toledo y Palestina. Convertida en cámara del tesoro de la catedral. 
En 1934 fue volada por los revolucionarios y hubo de ser reconstruida casi en su totalidad. La capilla está formada por la nave y el ábside. En la nave, cubierta con bóveda de cañón, se encuentra el Apostolado, una de las joyas de la escultura románica española. Son seis grupos de figuras pareadas, que parecen dialogar entre sí, rompiendo el hieratismo y preludiando el gótico.


Cámara Santa
En el ábside, separado de la nave por una verja de hierro, se custodian desde hace más de mil años las reliquias sagradas y las joyas de la monarquía asturiana. La más venerada es la del Santo Sudario, que se supone envolvió el rostro de Cristo en el sepulcro y que es, junto con la Sábana Santa de Turín, la reliquia más preciada de la Pasión; solo se muestra al público tres veces al año. 
Entre los tesoros medievales más antiguos resalta la Cruz de los Ángeles, donada a la iglesia en el año 808 por el rey Alfonso II. Tiene los cuatro brazos iguales y es de madera de cedro, recubierta de oro y decorada con filigranas y piedras preciosas. La Cruz de la Victoria es una obra de orfebrería encargada por el rey Alfonso III en el año 908. Se cree que es la misma que enarboló en Covadonga don Pelayo.  Otras piezas importantes son la Caja de las Ágatas, el Arca Santa y el estuche de plata que guarda una supuesta sandalia de San Pedro. 

San Salvador
La imagen de San Salvador (s. XII), se encuentra adosada al pilar del arco sur del crucero, en la girola. A sus pies rezó el Papa Juan Pablo II en agosto de 1989. Allí, prendí unas velas, recordando con cariño a mis ancestros.

Nota: La girola es el pasillo que rodea al presbiterio gótico poniendo en comunicación los dos brazos del crucero. Su función es favorecer el tránsito de los peregrinos en el interior del templo.

Con Isabel (Ana Ozores)
A las 18,30h daba comienzo la Ruta Clariniana en la plaza de la Catedral, junto al monumento a la Regenta (1997).
Una emotiva interpretación, esta vez de la mano de Isabel, quien representó a la protagonista de la novela de Leopoldo Alas Clarín, Ana Ozores, símbolo literario de Oviedo. Nos acompañó una guía (tinerfeña) a la que se le notaba su pasión por la historia. Tras pasear por la plaza de Alfonso II "el Casto", la plaza de Porlier (escultura "El Regreso") y diversas calles relacionadas con su argumento, llegamos al parque de San Francisco, donde concluyó la Ruta Clariniana en el monumento dedicado al escritor. 

Mafalda 
Nos hicimos después una foto con la escultura de Mafalda, obra de Pablo Irrgang. Integrada en el parque desde 2014. Fabricada en resina epoxi reforzada con fibra de vidrio. Mide 80 cms. 
Al día siguiente continuamos descubriendo la ciudad culta, limpia y acogedora que es Oviedo.


El Fontán, 11.07.2018
La soleada mañana del miércoles nos encaminó a la plaza porticada  de El Fontán. Primer centro comercial de Asturias. Inaugurado en 1794. Originalmente tenía 20 tiendas en los soportales, con cuatro torres en las esquinas. Al este de la plaza se inauguró en 1885 el Mercado de Abastos municipal. Aún se conserva la popular fuente de 1657,  recuperada en 1989, que dio nombre a la zona. Los domingos tiene lugar un mercado de flores, frutas, libros y antigüedades. Tenía razón mi amiga Carmen (asturiana), al recomendarme nada más llegar a Oviedo, que nos tomáramos una sidrina en El Fontán. 


C/ Arco de los Zapatos
Al norte se levanta el Arco de los Zapatos (1660); en sus soportales siempre estuvo el mercado de madreñas, calzado típico del campo asturiano.

Vendedoras del Fontán
En la plaza Daoíz y Velarde destaca el conjunto escultórico de bronce "Las vendedoras del Fontán" (mujeres que subían desde Faro a Oviedo para vender recipientes de barro de la alfarería familiar).


Teatro Campoamor
El teatro Campoamor, de líneas neoclásicas, fue inaugurado en 1892. Su fachada está abierta en grandes arcadas y ventanales superpuestos. 
Referente cultural, centro de la temporada de ópera y la entrega de los premios Princesa de Asturias.

¿Y qué decir de la gastronomía
La cocina asturiana destaca por su sencillez, buscando el sabor natural del producto. 
Cachopo (Rte C/Gascona)
Entre sus platos estrellas: la fabada, el pote asturiano o su cachopo (2 filetes de ternera rellenos de jamón serrano y queso). Son numerosos platos los que se elaboran con excelentes pescados (lubina al horno). Sus quesos artesanos son famosos: Cabrales, Gamoneu .....
En la popular plaza de Trascorrales se encuentra el restaurante "El Raitán", creador del cachopo asturiano, y el conjunto escultórico "La lechera", obra de M. Linares (1996).

Confitería Rialto
De repostería probamos uno de los dulces almendrados más típicos, el carbayón. Este nombre proviene de un roble centenario que estaba situado en la calle Uría y que fue derribado en 1878 para aperturar esa calle comercial y de edificios nobles. También es el gentilicio no oficial de los habitantes de Oviedo. En la confitería Rialto (abierta desde 1926) se elaboran las moscovitas, unas pastas finas de almendra marcona y cobertura de chocolate con leche. Es además un salón de té muy acogedor (c/ San Francisco, 12).


Hotel La Trapa Palace (3*)
Por la tarde salimos del céntrico hotel Clarín (C/Caveda 23)  y, en medio de una tormenta, cogimos un autocar con dirección a Cangas de Onís. Hora y media de trayecto. No nos importó la lluvia; estábamos convencidas de que iba a ser pasajera. Desde la estación de autobuses pedimos un taxi para ir a Soto de Cangas, a 3kms, lugar en el que se ubicaba el hotel La Trapa Palace. ¡Resultó ser la antigua edificación de la escuela! Mi vena docente afloró... 
Ana, la recepcionista, nos recibió con amabilidad. Y tras subir 99 escalones de piedra con las maletas en plena lluvia (pensando en la época en la que los niños de la antigua escuela hacían lo mismo cargados con sus mochilas...), nos dimos cuenta que el esfuerzo era recompensado con creces. La vista de la habitación era maravillosa, un bosque de ensueño. 


Soto de Cangas (Foto Marina)
En sus inmediaciones, los hórreos, elementos singulares de su arquitectura. Su principal objetivo es preservar la cosecha de la humedad y del peligro que suponen los roedores y demás animales. Algunos se utilizan en la actualidad con otros fines: lúdico, gastronómico (sala de un restaurante), etc.


Soto de Cangas (Foto Marina)
Escuchábamos a lo lejos el sonido de cascos de caballos. 
Este pequeño pueblo tiene 168 habitantes y 85 viviendas. Si buscábamos entorno rural, desde luego ¡habíamos acertado!


 Foto Marina, 12.07.2018

El jueves nos acercamos a la población de Cangas de Onís (6.300 habitantes) en la confluencia de los ríos Sella y Güeña. Primera capital de la España actual, tras la victoria de Covadonga (722). 
El rey Alfonso XIII le otorgó el título de ciudad en 1907. 


Vista desde el Puente Medieval 

El puente medieval (21m altura) data del s. XIII, Alta Edad Media. Se asienta sobre otro mucho más antiguo que se remontaría a la época romana. Declarado monumento histórico artístico en 1931. En la actualidad cuenta con 6 arcos, de los 7 originales. Los pilares, que aprovechan la roca natural como soporte, están reforzados con espolones para facilitar el paso de las aguas del río Sella en caso de grandes riadas. 

Puente medieval (Foto Marina)
Del arco ojival central pende una réplica a gran tamaño de la Cruz de la Victoria, símbolo de Asturias. La misma que forma parte de su escudo municipal sobre la media luna (en señal de la victoria de Covadonga) con la inscripción:

 "Minima Urbium, Maxima Sedium" (la más pequeña ciudad fue la máxima sede). 


Puente medieval, terraza-restaurante (foto  Marina)
Este detalle decorativo tiene su origen en el año 1939 cuando la imagen de la Santina, tras su exilio obligado en París por la Guerra Civil, regresa a España y a su sede de Covadonga. Para recibirla en Cangas de Onís se construyó sobre el puente nuevo un arco de triunfo y se engalanó todo el entorno, utilizando entre otros motivos decorativos una Cruz de la Victoria, que, desde entonces, luce en el centro del puente.


Casa Riera (Foto Marina)
Justo enfrente observamos la Casa Riera, sede de la Oficina de Turismo. Residencia construida a principios de siglo XX por la familia Garro, de origen cangués y emigrante a Méjico. A esta familia pertenecía Elena Garro, mujer del escritor Octavio Paz, que pasó un invierno en la ciudad durante el cual se inspiró en esta casa para su novela "La casa junto al río". 

Posteriormente la casa fue adquirida por la familia Prieto, tomando el nombre de Casa Riera por ser la residencia del Dr Aurelio Riera. 



Sidrería "La Madreñería"



Siguiendo la recomendación de Andra, encantadora recepcionista del hotel, almorzamos en "La Madreñería" (Parrilla-Sidrería-Restaurante) en la Calzada de Ponga, 2. 
Muy buena relación calidad-precio.




Pote y Fabada asturiana
Ofrece, además de la carta, menú e incluso medio menú, adecuada opción ya que las cantidades son generosas. El servicio muy atento. 
Por cierto, las ollas en las que nos trajeron la comida me recordaron a las que mi abuela Josefa solía utilizar en su cocina de Madrid.




Dolmen (Foto Marina)
Por la tarde visitamos la capilla y los restos del dolmen de Santa Cruz. Favila, hijo de don Pelayo, elegido rey tras la Victoria de Covadonga, mandó construir una iglesia dedicada a la Santa Cruz, precisamente para dar culto a la cruz que había utilizado su padre en la batalla. 
El rey Favila eligió un montículo artificial vinculado al culto precristiano. Posiblemente existiese en el lugar un altar o pequeño templo de época romana (s.IV). En todo caso es segura la sacralización del lugar desde antiguo porque el mencionado montículo se trataba de un túmulo artificial que cubría un dolmen (enterramiento prehistórico) edificado en torno al año 4000 antes de Cristo.
La posterior demolición de la iglesia durante la guerra civil dejó el dolmen al descubierto y en la reconstrucción de los años 40 se edificó una cámara para permitir contemplar lo que queda de este monumento megalítico desde el interior de la iglesia. 

Casa Dago
Otra edificación interesante es la Casa Dago (1928), una mansión de piedra, obra del arquitecto Miguel García Lomas para el matrimonio formado por don José Dago y doña Matilde Pendás. Fue adquirida en 1994 por el ICONA. En la actualidad alberga las oficinas administrativas y punto de información del Parque Nacional de los Picos de Europa. En el exterior se puede ver una maqueta de todo el conjunto montañoso.


Iglesia Parroquial
Por último nos acercamos a la zona del Ayuntamiento. Enfrente está la iglesia parroquiallevantada por donación del indiano José González Soto. Es obra de Rodríguez Bustelo y fue terminada en 1963. Destaca su gran fachada de piedra rojiza, con una alta espadaña escalonada; el interior está iluminado por grandres vidrieras. 

En los jardines de la plaza se alzan los monumentos a don Pelayo y al político tradicionalista Vázquez de Mella, ambos del escultor Gerardo Zaragoza.



Subida a Lagos 13.07.2018
El viernes 13 hicimos una excursión a Los Lagos y a Covadonga. Adquirimos los billetes de Alsa en el aparcamiento El Bosque P2. Son válidos para el día. El primer servicio de la mañana es a las 08:00h, siendo el último de bajada a las 20:30h. 
Como la climatología era cambiante, decidimos ir antes a Lagos, dentro del Parque Nacional de Picos de Europa (1995), llamado en sus orígenes Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, declarado por el rey Alfonso XIII en 1918 (el primero de España).



Lago Enol (foto Marina)

La parada final es el parking de la Buferrera donde nos informaron de la cercanía al Centro de Visitantes Pedro Pidal y la ruta a seguir, PR-PNPE-2. 





C. Visitantes (foto Marina)


Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós (jurista, político y escritor) fue el promotor de la Ley de Parque Nacionales (07.12.1916).


En la subida al Lago Enol, fotografiamos la naturaleza en estado puro, instantes de quietud y conexión con el paisaje. El lago Enol se encuentra a 1.070 mts de altitud, con una longitud de 515 mts, anchura de 350 mts y profundidad de 25 mts. El segundo lago, el de la Ercina, está situado a 1.108 mts de altitud. 


Lago Enol (foto Marina)

Tras comer el menú del restaurante Maria Rosa (desde 1950), nos adentramos en la
Mina de la Buferrera. 


Minas Buferrera (Foto Marina)
Los minerales explotados en esta mina fueron hierro y manganeso. La primera producción data de 1868. La carretera no existía y los minerales eran transportados a hombros o en caballerías hasta Covadonga. En 1893 se hizo cargo de la mina la compañía inglesa "Asturiana de Minas Ltd", preludio de un desembarco de capitales extranjeros que sustentó la minería hasta 1929.

Con la caída bursátil se cerró la explotación en 1932. Poco después la revolución de octubre del 1934 y la Guerra Civil agravaron la situación. Por el contrario la II Guerra Mundial propició un renacimiento de la actividad. A finales de 1950 y en la década de los 60 el importante incremento del precio del mercurio repercutió en la recuperación de este metal. En 1979 se cierra definitivamente.

Escultura minero (foto Marina)
La construcción de la actual carretera a los lagos se puede considerar otro de los legados de la actividad minera. Se decidió el año 1885, siendo en aquellas fechas titular de la cartera de Fomento Alejandro Pidal, padre de Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa.


Alrededor de las 16h la niebla había cubierto el entorno y la atmósfera amenzaba lluvia, de modo que cogimos el autocar en dirección a Covadonga.



Parque del Príncipe (Foto Marina)

A medida que nos aproximábamos nos envolvía la belleza de este enclave, centro de peregrinación asturiano, situado a 263 mts sobre el nivel del mar. 


P. Príncipe (Foto Marina)
A ambos lados de la carretera aparecen dos leones, esculpidos en mármol de Carrara, procedentes de un pazo de Betanzos (La Coruña), instalados por Patrimonio en los años 60.

El parque del Príncipe, frente a la cueva, tiene un sendero con puentes de madera, frondosa vegetación y una cascada.
Poco antes de entrar en el túnel de la Santa Cueva, se puede ver una gran campana la "Campanona". Labrada con bajo-relieves esculpidos por Francesco Saverio Sortini. Representa escenas de la Divina Comedia de Dante. Mide 3 metros y pesa 5.000 kg. Fundida por los altos hornos asturianos en la Compañía Metalúrgica Duro Felguera (Langreo) en 1900. Donada al Santuario de Covadonga en la década de los 50 por un conde suizo.


Santa Cueva (Foto Marina)

Contemplamos la Santa Cueva, a 30 mts del suelo y, a sus pies, un estanque. Próximo a él, la fuente de los siete caños o sacramentos (forma de copa). Popularmente se la conoce como la fuente del matrimonio debido a una antigua copla del folklore asturiano que reza:




La Virgen de Covadonga tiene una fuente muy clara. La niña que de ella bebe dentro del año se casa 

Virgen de Covadonga
Subimos a la Santa Cueva, a través de una escalinata de 105 peldaños, llamada "escalera de las promesas". La imagen de la Virgen de Covadonga fue donada por el Cabildo de la catedral de Oviedo en 1778.
El nombre de Covadonga significa "Cueva de la señora", procede de la expresión latina "Cova Dominica". Las crónicas cuentan que don Pelayo, ante la inminente contienda con las tropas musulmanas (según historiadores entre los años 718 y 722), acudió a pedir auxilio y protección, empuñando una cruz de madera,  a la Señora de la Cueva. El enfrentamiento tuvo lugar en el angosto paso que se abre a los pies del monte Auseva y también el milagro de la victoria cristiana frente a la invasión árabe mandada por Alqama. Una tradición afirma que durante el reinado de Alfonso I, en el año 740, se levantó la primera capilla y se instaló allí una comunidad de monjes benedictinos.
El frente del altar (antipendio) muestra la batalla de Covadonga, obra de Juan José García. Detrás de la imagen está la exedra, con la representación de los reyes de la monarquía asturiana. Las lámparas, a ambos lados de la imagen, son una reproducción del tesoro de Guarrazar (Toledo).


Capilla Santa Cueva (Foto Marina)

La pequeña capilla, enclavada en la roca, fue construida por el arquitecto Luis Menéndez Pidal en 1940. El incendio del 16 de octubre de 1777 destruye la imagen de la Santina, joyas y cálices. Carlos III encargó en 1781 a Ventura Rodríguez (arquitecto de la Corte y director de la Academia de Bellas Artes de San Fernando) un proyecto que finalmente no se llevó a cabo.


A la derecha está el sepulcro de don Pelayo, su mujer Gaudiosa y su hermana. Algo más oculto el de don Alfonso I y su mujer Hermelinda (hija de don Pelayo). 
Con motivo del duodécimo centenario de la batalla de Covadonga, el 8 de septiembre de 1918, fue coronada solemnemente la Virgen de Covadonga por el arzopispo de Toledo, el asturiano D. Victoriano Guisasola, en presencia de los Reyes D. Alfonso XIII y Dª. Victoria Eugenia. El 8 de septiembre de 2017, fue inaugurado el Año Santo. Cerca de dos millones de personas pasan anualmente por Covadonga; este año jubilar la afluencia de peregrinos es aún mayor.


Túnel (Foto Marina)
Un túnel, excavado a principios del s.XX, comunica con la explanada de la Basílica. Se alza en un privilegiado emplazamiento, sobre el montículo del Cueto. La obra, encomendada al arquitecto Federico Aparici Soriano (1832-1917) se inició el 30 de julio de 1877, con una costosa labor de allanamiento y cimentación para crear la explanada; concluyó en 1901, año que es consagrada por el Papa Leon XIII. 


Don Pelayo (Foto Marina)

Frente a la basílica se erige la estatua de don Pelayo (bronce, 1964), obra de Gerardo Zaragoza. El santuario es de estilo Neo-Románico. Destaca su tonalidad rosácea, por el tipo de piedra caliza utilizada, extraída de la cantera de Peñalba. El proyecto original se debe a Roberto Frassinelli (1811-1887), investigador y dibujante alemán.



Basílica (Foto Marina)
La planta de la basílica es de cruz latina, con tres naves de 54 mts de longitud. La fachada principal tiene un pórtico con 3 arcadas, rematada por dos torres de 40 mts, acabadas en agujas.

En el presbiterio cuelgan dos grandes lienzos: "la Anunciación" de Vicente Carducho (s.XVII) y "Don Pelayo" de Luis Madrazo (1856).



De regreso a Soto de Cangas contactamos con www.asturaventura.net en Arriondas para realizar el sábado el descenso del río Sella en canoa. La empresa nos informó que incluía un salto en tirolina y que contaba con servicio de transporte. Además nos proporcionaba todo el equipo necesario (chaleco, bidón estanco...). Disponían asimismo de duchas, vestuarios y alquiler de taquillas. Hicimos la reserva por teléfono; si se efectúa on-line, hay un descuento.


Río Sella


Nuestra canoa (Foto Marina)

El monitor nos dio unas indicaciones sobre el manejo de la canoa y nombró las paradas de descanso en las áreas habilitadas para ello. Iniciamos alrededor de las 11h el recorrido de 14 kms. 





Descenso del río Sella (Foto Marina)
Fue divertido comprobar que esta actividad es apta para toda la familia; nos cruzamos con alguna abuelita e incluso mascotas (perros). Por supuesto es imprescindible llevar protector solar, bañador, escarpines y ropa de cambio. El 4 de agosto se celebró el "Descenso Internacional del Sella", declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. Su promotor fue Dionisio de la Huerta.



Astur Aventura (Foto Marina)
Estuvimos aproximadamente 4 horas y la verdad es que se nos hizo más corto de lo esperado. Sería, sin duda, porque lo disfrutamos mucho. A pesar de que en algunas ocasiones la canoa virase e hiciese amago de encallar ... nada nos impidió coger de nuevo los remos y seguir el ritmo: izquierda, derecha, izquierda, derecha, ¡atención! derecha, derecha, derecha ...


Y como ya estábamos en modo turismo activo, aunque la previsión metereológica del domingo era de lluvia, llamamos por la tarde al "Centro Multiaventura Los Cauces" para reservar una ruta en buggy. 
Su oficina base se encuentra a 1 km de Arriondas, en dirección Cangas de Onís, con recepción y parking.


Ruta en buggy
La duración fue de 1 hora en la que estuvimos acompañadas por un guía con quien nos adentramos en el bosque y la montaña, además de otro 4X4 y 2 quads. Toda una experiencia y, como siempre, destacar el carácter amable de los asturianos. En este caso, al enterarse de que habíamos cogido dos buses para llegar a Arriondas, nos llevaron al hotel de vuelta. Muy de agradecer, teniendo en cuenta que era la hora del almuerzo ... Por cierto, comimos en "Casa Pepe", un restaurante en Soto de Cangas con menú calidad-precio muy recomendable. El trato muy familiar y atento.

Pedimos un taxi para ir a la estación de autobuses de Cangas de Onís. El tiempo nos despidió de la misma forma que nos había recibido 4 días antes  ¡¡¡en medio de una tormenta!!!  Ya en Oviedo nos dirigimos a Exe Hotel El Magistral (3*), ubicado en la calle Jovellanos, 3 (muy céntrico). Al día siguiente salía a las 13.30h nuestro autocar a Madrid. Todavia teníamos la oportunidad de visitar más lugares de interés en Vetusta ...


Museo Bellas Artes de Asturias
Nos dirigimos al entorno de la Catedral donde queríamos dedicar más tiempo al Museo de Bellas Artes de Asturias, inaugurado el 19 de mayo de 1980. La entrada es gratuita. Su fondo está instalado en varios edificios: el Palacio de Velarde (1765), obra del arquitecto Manuel Reguera, que conecta con un inmueble destinado a oficinas; la Casa de Oviedo-Portal (1660), construido por Melchor de Velasco y el de Ampliación, diseñado por Francisco Mangado (2015).

Maruja Uría (1919)
La colección del Museo está formada por más de 15.000 piezas que abarcan desde el s. XIV hasta la actualidad e incluye una variada representación de pintura, escultura, obra sobre papel (dibujo y grabado), fotografía y artes aplicadas e industriales (especialmente vidrio y loza).


Artista plaza catedral (foto Marina)
En ella sobresalen nombres de artistas asturianos, nacionales e internacionales (El Greco, Reni, Zurbarán, Murillo, Carreño de Miranda, la saga de los Meléndez, Angelika Kauffmann, Goya, Pérez Villaamil, Pinazo, Menéndez Pidal, Uría, Sorolla, Regoyos, Valle, Piñole, Luis Fernández, Picasso, Dalí, Miró, Tàpies y Barceló, entre muchos otros.


Rufo
Apurando las últimas horas, anduvimos por las animadas calles que nos brindaban momentos tan entrañables como el encontrar esta escultura en bronce "Rufo, el perro de Oviedo", en homenaje a todos aquellos que dedican sus esfuerzos a ayudar a los animales abandonados. (Sara Iglesias Poli, 2016).

Además de la sidrina y el queso Gamoneu, nos trajimos gran cantidad de información de este paraíso natural para preparar el próximo viaje. Ha sido un privilegio haber estado en un año tan crucial.
Sí, porque Asturias celebra en 2018 una triple efeméride única. Se da la histórica coincidencia de tres centenarios simultáneamente: el de la Coronación de la Virgen de Covadonga, el de la creación del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga y el decimotercer centenario de los orígenes del reino de Asturias.

¿Qué más puedo decir? Simplemente reiterar nuestro bienestar en esta tierra asturiana. Siento ya el deseo de volver en breve.

Y como la escultura, delante del Teatro Campoamor, en Oviedo, "Esperanza caminando" (C/Pelayo) ....
volver a convertirme en la estudiante distraida que lee un libro, sujetando  una libreta y una carpeta, mientras anda sin rumbo fijo, imbuida por el argumento y el sosiego de saber con certeza que, aunque una lágrima aflore en la mejilla, nadie se dará cuenta

Julio López Hernández (1998)


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"Viviendo rodeados de señales, nosotros mismos somos un sistema de señales"
José Saramago
"Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande,
sólo es posible av
anzar cuando se mira lejos"
Ortega y Gasset
"Concedeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las que sí puedo y la sabiduría para establecer esta diferencia"

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