Lanzarote y sus colores


 Hablando del placer de leer con Lolo Villalba me comentó que había escrito algo especial a la isla conejera que nos acoge con todo su esplendor. Le propuse compartirlo a través de este blog y accedió para mi satisfacción. Así que con agrado os lo transmito para que disfrutéis de su poético contenido.

  Lanzarote y sus colores




Lejos de ser la aparentemente impasible y árida tierra, sin cambios, sin estaciones, que es a ojos del foráneo, Lanzarote es una tierra donde se suceden explosiones de color y luz. En invierno al recibir las primeras gotas de agua, los campos se visten de verde allí donde poses tu vista. Montañas, valles, llanos, playas, las márgenes de las interminables carreteras...toda la isla presume de un verdor exultante. Luego aparecen las flores blancas, y a la semana o dos, entre los campos de flores blancas emergen miles de flores amarillas, y la belleza de Lanzarote, en blanco, amarillo, verde y tierra, azul mar y cielo, es sobrecogedor
Poco a poco, según van pasando las semanas se pasa del verde al dorado de las espigas que brotan por doquier.
Esa luz transversal tan mágica de los atardeceres lanzaroteños, junto con los mares de espigas que lo inundan todo con su ondulante alegría conforman otra de sus maravillosas vestiduras. Y finalmente el verano, con sus montañas desnudas, exhibiendo impúdicas y orgullosas su impresionante variedad de matices. Lanzarote se transforma entonces en un gigantesco lienzo de rojos, negros, naranjas, enormes extensiones de cielo y tierra volcánica, salvaje, turbadoramente hermosa.

Páginas vistas en total

Archivo del blog

Citas

"Viviendo rodeados de señales, nosotros mismos somos un sistema de señales"
José Saramago
"Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande,
sólo es posible av
anzar cuando se mira lejos"
Ortega y Gasset
"Concedeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las que sí puedo y la sabiduría para establecer esta diferencia"

Epícteto

Comentarios

Seguidores de Facebook

Seguidores de Google+