"La casa de los amores imposible" - Cristina López Barrios

La autora de esta novela de realismo mágico, Cristina López Barrio, nos lleva a finales de 1897 a un pueblo castellano en el que las mujeres de la familia Laguna heredan la maldición de sufrir una tras otra mal de amores.
     La historia se inicia con Clara, una bella joven de ojos ámbar, hija de una hechicera. Un hacendado andaluz que ha llegado al pueblo con la intención de cazar un ciervo se encuentra con ella en una callejuela y desde entonces siente el deseo de conocerla.
     La va a buscar y tras pedir permiso a su madre, a la que compra un amuleto, empieza a salir asiduamente con Clara. Las advertencias de la tabernera sobre el presagio de la desgracia que le acecha le distraen en sus cacerías; sin embargo decide obviarlo y por la noche se acerca a su casa y en el encinar, uno de sus lugares preferidos, se aman por primera vez. El hacendado andaluz anhela regresar a su cortijo y emprende el camino de vuelta con la promesa de estar de nuevo con Clara a finales de septiembre.
     Un nuevo sacerdote llega al pueblo, Juan Antonio Escabel de Castro, apodado “el padre Imperio” con una gran capacidad de expresarse y tocar el corazón de los feligreses. Informado de las prácticas de hechicería y de la maldición se acerca a la casa de Clara y su madre para aconsejarles que acudan a misa y, sobre todo, que mantenga la castidad. Días después Clara comprueba que está embarazada. El hacendado le deja como medio de vida una granja que a ella le gustaba antes de partir a Andalucía. Sus últimas palabras son que regresará a conocer la hembra o el varón que nazca pero la hechicera comprobará, leyendo en el esqueleto de un gato, que es mentira y jamás pisará la granja.
     Desde ese momento Clara sólo piensa en su venganza y tras visitar la granja decide convertirla en un burdel. Para decorarla con ostentación no le importa empezar a prostituirse con el chatarrero para obtener 4 candelabros y el dueño de una tienda de mobiliario quien le asesora para poseer un lupanar de postín. Allí adquiere unos “trajes morunos”, motivo de deseo de los hombres, y por sus favores consigue una cama de hierro negro, con dosel púrpura, de gran tamaño; los gastos de la pensión los paga tras acostarse con un abogado; la manutención por estar con un mozo y un herrero que le dirá a todo el mundo cuál es el verdadero fin de La Casona Roja.
    Pronto la fama se extiende y no sólo los hombres del pueblo sino los cazadores solicitan los servicios de la joven de los ojos de color de trigo. La madre de Clara, una mujer práctica, le propone ampliar con dos chicas los placeres de La Casona Roja pues en breve dará a luz. Del pueblo vecino llegan Tomasa y Ludovica.
     Además una madrugada, una muchacha de nariz deforme y cuerpo con olor a yegua, llamada Bernarda, irrumpe en la casa. Al descubrir los conejos con los que algunos clientes pagaban los cocina “al ajillo”. Es tal su maestría que se queda como cocinera.
     El padre Imperio no desiste de apartar a Clara de la mala vida y le deja una Biblia con la intención de interpretarla juntos.
     A comienzos del mes de junio de 1899 nace Manuela y será Bernarda quien la críe. Poco después fallece la madre de Clara en un accidente. La niña manifiesta desde pequeña gusto por los insectos como las escalopendras. Una prostituta gallega le enseña a hablar.
…..En 1913 Clara le dice a la niña que es su madre y la prepara para ser prostituta. Tras la amargura de la primera experiencia se incorpora a la vida del burdel. No era muy agraciada, solo destacaba su pelo andaluz. Diez años después Clara enferma de sífilis y fallece.
     Manuela tiene entonces 24 años; era adinerada y arisca. Se marcha a La Coruña pues quiere ver el mar. Se aloja en un hotel. Una noche, presintiendo peligro al ver un grupo de hombres borrachos, se mete en el mar. La rescatan y al recuperar la consciencia comprenderá lo ocurrido. Vuelve a la Casona Roja y allí da a luz en la cama con dosel con la ayuda de Bernarda a una niña que la llamará Olvido.
     Desde ese momento decide dedicar su vida y la de su hija en convertir a las mujeres Laguna en decentes. Quema todo y despide a las prostitutas. La gallega se suicida.
     Un abogado administra la fortuna. Olvido va creciendo y con ella su gran belleza. Su madre desea fervientemente que estudie pero el maestro duda que vaya a ser decente. Con 11 años es analfabeta. Estalla la guerra y llega una maestra al pueblo. Manuela acudirá a solicitar de nuevo la enseñanza para Olvido. Así comienza su aprendizaje en medio de situaciones frecuentes en la que la ridiculizan. Será Esteban, el hijo del maestro, de profundos ojos azules quien siempre la defenderá. En 1937 encuentran muerto al padre de Esteban. Olvido se acerca al cementerio y él la acompaña hasta su casa. Manuela le invita a comer pero su actitud le asusta.
     Explota una bomba en la escuela. Esteban se ofrece a enseñar a Olvido a leer y escribir. También quiere ser maestro y mientras trabaja de aprendiz en una carpintería. A ambos les gusta la poesía, Olvido suele leer a San Juan de la Cruz. Un día Esteban descubre las señales de maltrato que tiene la joven en la espalda y entiende su situación. Pronto tienen su primera experiencia con un libro de Kamasutra. Esteban, muy enamorado, se acerca a la Casona Roja un día que Olvido está acatarrada. Manifiesta a Manuela el deseo de casarse con su hija. Ésta lo echa y va seguidamente a la habitación de Olvido a pegarla. Esteban regresa y al sorprenderle Manuela le dispara haciéndolo caer por la ventana. Llamará a la Guardia Civil y contará que Olvido había sido objeto de una violación. La joven lo desmentirá pero no servirá de nada. Al poco tiempo se da cuenta de que está embarazado. En 1941 nacerá otra Laguna: Margarita.
     Olvido velará a su hija pues siente el odio de los ojos de su madre al descubrir el parecido de la niña con su padre; ha heredado sus mismos ojos grises. Muere el padre Imperio de apoplejía y llega Rafael Arizpicoitea de procedencia vasca.

Olvido suele ir al camposanto para hablar con Esteban y recitar poesías ya que esto la mantiene viva. Al cumplir 6 años Margarita, Olvido decide pedir ayuda al abogado que gestionaba el patrimonio familiar para enviar a la niña a un internado. Se elige el de las monjas agustinas en Madrid.
     Al cumplir Margarita 13 años, la abuela contrata a un expresidiario para que mate a la niña. Olvido con una escopeta de caza la salva. Por primera vez coge la palmeta de caña y pega a su propia madre. Ahora tiene ella el poder.
     Margarita termina su etapa en las monjas Agustinas. Con 18 años quiere ir a Paris a estudiar pintura en la universidad. Como Olvido necesita más dinero para costearlo se lo hace saber al abogado y éste le pide sus favores a cambio. Aún así precisa más y Olvido se aviene a aceptar el pretendiente que se le busque para casarse. Desea estar con su hija en París. Acude a fiestas y conoce a un profesor, Juan Montalvo, que se enamora de ella. Le recuerda a Esteban y se acaba acostando con él. Ante la inesperada situación decide regresar a la Casona Roja. Un pretendiente de 78 años la espera pero fallece poco tiempo después.
     Margarita, embarazada de su novio pintor, Pierre Lesac, opta por dar a luz en su casa. Olvido la lleva a revisiones médicas y el médico, Antonino Montero, confirma que el estado de ambas es bueno. Entretanto Pierre entra en un círculo de inspiración al desear retratar a Olvido y permanece en silencio lo que enerva a Margarita.
     Llega el día del alumbramiento y ante la sorpresa de todos nace un varón. La maldición se ha roto y Manuela pide a Margarita que llame a su hijo Santiago como el apóstol. Pierre continúa obsesionado con realizar el retrato a Olvido y una noche se acerca a su habitación. La contempla y ve sus cicatrices en la espalda. Se acerca  y le lame una en forma de ola. Margarita que lo ha seguido observa la escena e irrumpe en la habitación. Forcejean y acabará tirándolo por la ventana. Ella hace lo mismo después ante el desgarro de Olvido que ve como se repite el escenario de la muerte de su propio padre abriéndose el cráneo con una piedra y sin embargo Pierre se salva. Olvido le pedirá que regrese a Francia pues será ella  quien cuidará de su nieto.
     La presencia de Santiago tras veintitantos años de silencio hace que Olvido y Manuela se hablen de nuevo. El niño con 6 años es muy sociable y demuestra el don del dibujo. Su abuela lo considera el Mesías de la familia y le obliga a que se aplique con la caligrafía, tanto que un día que estaba Olvido ausente le pega con la palmeta que ya estaba guardada. Al enterarse la madre maquina, a través de la preparación de la receta de “tripas de cerdo con hierbas y ajo” añadirle una sobredosis de polvos para la artrosis mezclada con láudano y fertilizante de rosas que le desencadenará la muerte. No se investiga porque las arcas municipales necesitan la donación que tenía establecida Manuela a su desaparición.
     Santiago mantiene una estrecha relación con el padre Rafael. A sus 8 años posee una voz angelical y una gran capacidad de recitar. Cuando tiene 12 años llega el retrato que Pierre le hiciera a Olvido y entonces sabe algo de su padre. Participará en un programa de radio junto a su abuela, especializada en recetas de cocina.
     Olvido de manera fortuita conoce a un pastor, Ezequiel Montes, que la ayuda al caerse en el monte quitándole los pinchos de las piernas. Esta relación molesta sobremanera a Santiago.  El pastor retoma su lectura de la Biblia. Olvido le lleva un libro a su refugio: las leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer. Comienzan a besarse y a establecer más encuentros. Santiago enferma, dejando de asistir al colegio aunque el médico confirma que se debe a los nervios. Una noche sueña con fuego y llamas. Reanuda el cuidado del padre Rafael y las clases.
     Tras llegar Ezequiel de una larga ausencia con el rebaño por Extremadura, Santiago los sorprende juntos. Encolerizado regresa a la casa. Olvido le sigue y se da cuenta de sus  temblores. Se mete con él en la cama y éste casi delirando le dice que quiere estar siempre con ella. Se acarician. Un presagio inunda el ambiente. A las 6 de la mañana el establo está rodeado de llamas. Las zapatillas y la bata de Olvido se encuentran en el suelo como si se hubiera entregado a la muerte.
     Santiago se dedica a cuidar del sacerdote, Rafael, quien le vaticina que ha nacido para ser artista. Las historias de la bisabuela Manuela le hacen olvidar a ratos su enfermedad. Poco antes de morir el sacerdote entrega a Santiago una carta de su padre, Pierre; sin embargo son quemadas por Santiago y se incorpora a filas.
     Finalizada su etapa militar, Santiago va a Ávila y allí se gana la vida como Cuentacuentos llegando posteriormente a Madrid. En el Jardín Botánico hará una férrea amistad con Isidro, el vigilante, una buena persona que escuchará embelesado las historias del mar de Manuela. Santiago se traslada a un piso de alquiler donde se enamorará de Úrsula, una mujer escritora de novelas románticas a la que espía a través de la ventana. Adquiere la primera obra “Pasiones en el diván del atardecer” y le pedirá que se la dedique. Desde entonces surgirá a modo de juego culinario, en el que median pasteles, un acercamiento entre ellos. Descubrirá el joven que la abuela de Úrsula era una poeta de Irán y que de ella había heredado su pluma de ave. Una noche, en la que Santiago está contando un cuento del norte de un barco fantasma, una mujer sube al escenario y lo termina descubriendo con asombro que es su abuela Olvido.
     Le contará cómo fue ella quien incendió el establo, cómo se marchó hace 5 años viviendo de cocinera y su idea de contratar un detective privado. Había comprendido que la maldición se había producido por el odio, por no saber olvidar. Santiago la acompaña a la pensión de la calle Echegaray y después pasa la noche con Úrsula.
    Finalmente vuelve con Olvido a la Casona Roja. La limpian y Santiago cuida de su abuela aquejada por una enfermedad que al darle tregua Santiago aprovecha para regresar a Madrid en octubre, mes en el que sabrá que Úrsula está embarazada y que ha escrito incansablemente, inspirada por su relación. Le pide a Santiago que la lleve a la Casona Roja y allí nada más llegar dará a luz en la misma habitación de las encinas a una niña de ojos ámbar. Olvido esa madrugada se despedirá de ellos mientras duermen y se dirigirá al cementerio a unirse con Esteban. Morirá con una sonrisa.

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