"Tras la quinta esencia" - Jorge Cáceres Hernández



Miriam Fisas, Jorge Cáceres y Lucía Rodríguez
El jueves 17 de de octubre Jorge Cáceres Hernández presentó su primera novela “Tras la quinta esencia” (editorial Círculo Rojo) en el Convento de Santo Domingo de La Villa de Teguise.
Acudió un público muy numeroso en el que se encontraban amigos, familiares e interesados por descubrir el misterio que envuelve el título de este libro. Quizá algún indicio sobre su contenido. Jorge expresó su agradecimiento a las personas que le acompañaban en este encuentro tan significativo, Miriam Fisas y Lucía Rodríguez Peña, así como a todos los que habían creído en su idea e impulsado a desarrollarla, Carolina, su pareja, y en especial su madre, Dory Hernández, que le regaló un libro vacío para que él lo llenara de mil historias.
Dory Hernández
Tenía tan sólo 17 años cuando Jorge inició esta aventura literaria de forma espontánea. En ella la realidad y la fantasía se mezclan y juegan con el lector. Sus protagonistas son 3 amigos que emprenden un viaje para desconectar de sus rutinas. Uno de ellos desaparece en la montaña y a raíz de este incidente la imaginación de su autor vuela con un estilo claro, ameno y muy visual.
“Tras la quinta esencia” nos muestra un entorno juvenil en cuyo primer capítulo la adrenalina vivida por el narrador al practicar puenting se transforma en confusión. El recuerdo de un golpe y un ambiente distinto en el hogar provoca una sensación extraña sumado a incógnitas que no sabe interpretar como el descubrimiento de una foto de bebé cortada por la mitad y una cicatriz en su costado.
Portada
El autor plantea la difícil situación de dos amigos (el narrador y Francisco) de enamorarse de la misma chica, Helena. Conflicto, celos y la propuesta de otro amigo, Omar, de que realicen ambos un viaje con él. En el transcurso de este recorrido personajes curiosos como Jordán, con aspecto de hippy (que sube al tejado con dos sillas y recuerda una fecha feliz: la despedida de su hermano para ir a conocer mundo), una niña de bellos ojos azules que emerge de un lago o unos soldados portadores de armas y vestidos de camuflaje. Y de repente la desaparición de Helena en una cueva y un dolor agudo en la cabeza.
La ternura y amor por los animales de algunos pasajes contrasta con la opresión y la cárcel. Un halo de bondad es el que rodea a Yaiza y el oso pardo que protegerán a Helena en su reencuentro con su novio mientras el afán de Óscar, líder rebelde, por conseguir más poder a través de las esencias aumenta. Fuentes de información codiciadas que pueden ser consultadas a voluntad. 
Extraños comportamientos y personajes se suceden. El cambio de carácter de Omar, convertido en vasallo de Óscar, la  aparición de Gárgaras, una enorme y terrorífica gárgola, incomprensibles enigmas que a través de Yaiza, la niña de mirada nostálgica, pretenden ser aclarados…
Escenarios tan reales como la habitación de un hospital y una madre doliente o los que nos llevan a un séptimo plano al interior de un castillo montados en seres mitad lobos y mitad águilas donde existe el perverso mundo de los rondadores. Y de fondo el mismo objetivo: 
la posesión de las almas a través de las esencias
¿Por qué esa obsesión? ¿Cuál es el fin último de Óscar? ¿Convencerá al novio de Helena para que se quede con ella en el paraíso? ¿Qué significa la cicatriz del costado? ¿Conseguirá Yaiza vencer a Arlequín?
La valentía y el gran corazón de la niña es determinante en esta historia que puede ser de vida y amor o de odio y destrucción.
Os invito a  leer “Tras la quinta esencia”, un libro en el que todas las mentes del mundo están interconectadas  por una red de pulsaciones electromagnéticas. Y recuerden que lo importante es dar el paso y atreverse. No importa el resultado. El aprendizaje está en el camino ya que – como apunta Miriam Fisas -:

“Si no realizas tu sueño te traicionas a ti mismo”
Convento de Santo Domingo (Teguise)
Gracias a Dory Hernández por la cesión de sus imágenes.

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"Viviendo rodeados de señales, nosotros mismos somos un sistema de señales"
José Saramago
"Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande,
sólo es posible av
anzar cuando se mira lejos"
Ortega y Gasset
"Concedeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las que sí puedo y la sabiduría para establecer esta diferencia"

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