El concepto de Hombre en la obra de José Saramago

Biblioteca del Premio Nobel
Doña Asunción Muñoz Moreno, Doctora en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid desde el año 1989, impartió el pasado 20 de octubre una charla-coloquio con el título “El concepto de Hombre en la obra de José Saramago”. En la propia biblioteca del Premio Nobel, ese silente espacio diseñado para escribir, leer y compartir, doña Asunción inició su exposición visiblemente emocionada.  Confesó sentirse encantada por hallarse de nuevo en Lanzarote, la isla que la acogió en 1977-78 cuando vino a ocupar su plaza en el Instituto Blas Cabrera de Arrecife.

Aunque ya conocía la obra de Saramago en profundidad, de gran contenido filosófico, es precisamente a partir del 18 de junio de 2010, fecha en la que el literato fallece,  cuando se vuelca en el estudio de los temas Hombre, Dios y Sociedad a través de la novela, entrevistas y blog del escritor. Doña Asunción Muñoz Moreno comenzó hablando del concepto hombre; resaltó el hecho de que Saramago fuese un autor de publicación tardía, con una vida hecha y definidas ideas, una sólida base que se ve plasmada en su empática obra. La importancia al ser humano, un alto sentido de la dignidad, una luchadora posición con la meta final de conseguir siempre los objetivos. Destacó su influencia kantiana con una reflexión escéptica y realista, su coherencia ante la justicia, su actitud vital  y el gran triunfo de haber llegado a los ciudadanos.
“El colectivo cambia cuando han cambiado las personas” manifestó Saramago el año 2001 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Doña Asunción analizó rasgos señalados por el escritor en el hombre como:

- el goce por aplastar al otro.
-  la risa ante las víctimas fáciles.
 -  el mensaje de perentoriedad.
    “No hay proyección hacia el futuro, no hay recuerdo del pasado”.
-  la finitud
-  la soledad.
¿Cómo escapar de la soledad?  Siendo útil a los otros; no sabemos estar solos con nosotros mismos ya que no conectamos, es como la distancia entre la savia y la corteza o la hoja y la raíz.
- la complejidad derivada de la inseguridad.
- la insatisfacción (el barco en el que no vamos es el barco ideal­ -  Álvaro de Campos).
-  la cobardía (no se hacen preguntas por miedo a las respuestas).
- el temor que nos ciega y de cuyas consecuencias haremos responsables a otros.
-  los actos nos definen.
- cree en la esperanza.
- la inefabilidad.
- la dignidad como pilar fundamental

Una referencia a la novela  “Alzado del suelo” ­- nunca se vio tanta hormiga con la cabeza alzada – nos despertó una sonrisa.

Doña Asunción Muñoz Moreno, quien durante diecisiete cursos ha trabajado en el Instituto Cervantes de Madrid hasta su jubilación en agosto de 2010, finalizó su profunda y amena charla enfocándose en la esencia humana y en la dificultad del conocimiento.
El Premio Nobel afirmaba que no hemos progresado en el autoconocimiento, el camino no es la huida sino la reflexión y el autoanálisis. ¿Quiénes somos? Nos hacemos nuestra propia esencia, de modo que podríamos obtener la siguiente fórmula saramaguiana:
Voluntad  sumada a la libertad nos da la responsabilidad.

Cualquier cabeza – aseveraba nuestro querido Hijo Adoptivo de Lanzarote- puede producir mensajes metafísicos. La bondad y el ser positivo es un binomio perfecto.

Doña Asunción Muñoz Moreno
La doctora en Filosofía concluyó con la  frase Saramago corrigió su propio destino invitando a todos los participantes a un coloquio.


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Citas

"Viviendo rodeados de señales, nosotros mismos somos un sistema de señales"
José Saramago
"Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande,
sólo es posible av
anzar cuando se mira lejos"
Ortega y Gasset
"Concedeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las que sí puedo y la sabiduría para establecer esta diferencia"

Epícteto

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