Camoens y Saramago: el reencuentro

Desde hace unos meses intuíamos que Camoens, perro fundamental en la vida de José Saramago, iba pronto a seguir a su dueño y amigo. Todos los que hemos estado cerca de él sabíamos de su lento caminar, de su artrosis, de sus absortas contemplaciones a pesar de estar casi ciego. Sí, porque estoy segura que el fiel can recordaba las vivencias en este hogar al que llegó en una fecha señalada corrigiendo el destino; su benefactor consideraba que somos capaces de hacerlo en  un momento dado de nuestra existencia.

Pasó de ser un perro sin rumbo e incluso temido por su aspecto abandonado a transformarse en esa mascota que acompaña siempre al amo en sus rutinas. Dormitaba junto a las patas del sencillo escritorio de madera de pino en el que Saramago trabajaba. Disfrutaba del merecido descanso del Premio Nobel recibiendo sus atenciones cariñosas en la terraza o paseando por el jardín en el que cada árbol tenía un significado para la familia que lo había acogido un 8 de noviembre de 1995. En el preciso instante en que José Saramago era informado vía telefónica por el Ministro de Cultura de Portugal de la concesión del Premio Camoens, el perro tenía la fortuna de aparecer por casualidad y experimentar la sensación de encontrarse con una mirada bondadosa y empática que interpretó enseguida su hambre y sed. Pilar del Río vio un corazón maltratado que sólo precisaba con dedicación y paciencia cicatrizar heridas.

El 18 de junio de 2012, día en el que cumplían dos años de la muerte de José Saramago, se celebró una Jornada de Puertas Abiertas en A Casa con una lectura continuada de la novela “Claraboya” en la biblioteca. Mientras, en su rincón habitual de la cocina, soñaba Camoens quizá con volver a escuchar la mágica voz pronunciando con dulzura: 

“Entra: has encontrado tu hogar”


Y como el azar juega con nuestros deseos hay visitantes que, impulsados por las llamadas envolventes vibraciones positivas de A Casa, hacen realidad el anhelo del can y abren los Cuadernos de Lanzarote I (1993-95) de la mesa de la cocina por la misma página en la que José Saramago ha registrado con todo detalle la coincidencia del premio y este feliz encuentro. Ambos hechos ya son inmortales como el que se acaba de producir en Lanzarote. Camoens, tranquilo y rodeado de las personas que lo han atendido y cuidado hasta el final, se ha ido. 


La foto muestra los últimos pasos dados el dos de agosto en un entorno seguro en el que se sentía  querido. Con amor, Camoens, perro de agua portugués y no caniche (como afirmaba el escritor en su blog - febrero 2009) ha vivido una segunda oportunidad. El perro también impactó en el corazón de Saramago. Es uno de los protagonistas en la novela “La Caverna”; su nombre es "Encontrado".  

En el enlace siguiente, publicado el 29 marzo 2012 en este blog, Saramago relata la relación con sus tres perros recogidos (Pepe, Greta y Camoens) siendo su propio destino también corregido. El profundo miedo que sentía de niño desapareció en Lanzarote. Su mensaje es claro: nobleza, confianza, lealtad, comprensión, bondad ...

http://camino-syra.blogspot.com.es/2012/03/entra-has-encontrado-tu-casa-jose.html
  
El literato explicaba la razón de su inmortalidad con esta reflexión:
- si aquello que escribí llegara a sumirse en el olvido, al menos que de mí quedara la memoria de haber dado vida a un perro en el que palpitaba el corazón del mejor de los humanos ... -


4 comentarios:

  1. Preciosa crónica, amiga Syra. ¡Enhorabuena, desde este caluroso Madrid. Asun.

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  2. Viaja libre, amigo Camoes. El hueco que dejas no es sólo el de tu espacio en la cocina, junto a Boli. Tu familia te extrañará siempre.

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  3. Esta historia es la grandeza de sus dueños, muy otro seria el mundo si estuviera lleno de gente como José Saramago y Pilar del Rio.

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  4. Conocí a Camoens el pasado agosto visitando A Casa de Saramago en Lanzarote. Fue un placer, me siento afortunada por todo ello. Mucho ánimo para su familia.

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Citas

"Viviendo rodeados de señales, nosotros mismos somos un sistema de señales"
Saramago

"Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande,
sólo es posible avanzar cuando se mira lejos"
Ortega y G.

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