"El Imperio eres tú" - Javier Moro - Tertulia en Tías

 
El viernes 23 de marzo tuvo lugar el encuentro literario que la librería Libertad organiza en la Biblioteca del Colegio de Tías. El libro elegido para la tertulia fue el ganador del Premio Planeta 2011: 

“El Imperio eres tú” 


Su autor, Javier Moro, nos describe la vida de la familia real portuguesa y su corte al llegar a Brasil a principios del siglo XIX. El monarca Juan VI, intuyendo que Napoleón Bonaparte podía invadir Portugal, obligándole a una forzosa abdicación, embarca en 1808 con destino a la colonia que el almirante Pedro Alvares Cabral conquistara el 22 de abril de 1500 tras una travesía dramática motivada por la fuerza de los vientos del Atlántico que lo habían desviado de su ruta a la India.


 Una familia marcada por la maldición de los Braganza:

 "el fallecimiento del primogénito varón como represalia por haber agredido un rey de Portugal a un monje franciscano cuando pedía limosna".
Desamor, celos, ambición, miedo, odio visceral y traiciones como la de la reina, Carlota Joaquina de Borbón, hija de Carlos IV,  a su propio esposo. Su  hijo predilecto es Miguel.
Un ambiente en Queluz, cerca de Lisboa, en el que casi nadie daba importancia al saber y a la cultura.  El rey, inteligente, bondadoso y con gran afición por la música decide formar con buenos maestros a su hijo Pedro de Braganza y Borbón (1798-1834). En Río de Janeiro Fray Antonio de Arrábida y Joâo Rademaker instruyen al príncipe que ha heredado de su madre el espíritu de independencia y la pasión por los caballos.

La reina María sufre un ataque de locura al ver guillotinar al rey Luis XVI y muere. Don Pedro comprende en ese momento que su destino no le pertenecía a él y, su padre, soberano ahora del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve le recuerda su obligación con el Estado. Así se establece el matrimonio con la archiduquesa  Leopoldina Carolina de Austria, hija del emperador Francisco II, culta y educada para servir a la monarquía. Consciente de la importancia de una alianza en política internacional, el 13 de mayo de 1817, se produce el casamiento por poderes.

El joven Pedro, de naturaleza sensible y vibrante en sus relaciones con las mujeres, es caprichoso y enamoradizo. Amores prohibidos que se inician con la bailarina francesa Noémie quien accederá, embarazada, a ser trasladada a Pernambuco para alejarse del príncipe quien odiará haber nacido por no ser dueño de su corazón. Los Braganza están comprometidos con el deber y así recibe a Leopoldina el 6 de noviembre de 1817, entre aplausos del pueblo, protocolos y besamanos. Sin embargo, la archiduquesa se dará cuenta de que todo había sido un señuelo y de la gran diferencia de mentalidad.

Javier Moro
 Javier Moro nos sumerge en todo un mundo de contradicciones en las que Leopoldina, abnegada esposa y madre, demuestra un carácter justo, generoso y equilibrado, con gran afinidad por su suegro, con el que comparte el amor por la naturaleza. En 1821 Joâo VI abandona con sumo dolor Brasil. Las nuevas ideas democráticas ponen en peligro la pervivencia de la monarquía absoluta y regresa a Portugal para aplacar la agitación popular. Promulga un decreto dejando a su hijo Pedro como príncipe regente de la colonia. En 1822  Pedro proclamó la independencia brasileña y el 1 de diciembre es coronado emperador con el nombre de Pedro I. El 25 de marzo de 1824 se publica la primera constitución brasileña.

El autor dedica un gran número de páginas a las aventuras de este amoral príncipe con sus frecuentes amantes. Pedro, irritable,  celoso de su autoridad y tentado siempre por los placeres que había conocido de la mano de su mejor amigo, el Chalaza. Resalta la relación con la plebeya Domitila, a la que incluso le otorgará un marquesado. Supondrá un duro golpe para Leopoldina quien, a pesar de haber soportado las infidelidades del príncipe, enfermará y el alma afligida, despreciada y desamparada de la virtuosa emperatriz se apagará en Río de Janeiro. A Pedro le acompañaría siempre su mala conciencia.

Otro personaje fundamental es el consejero José Bonifacio de Andrada, de amplia visión política en momentos de incertidumbre, hombre leal y sabio, así como el diplomático Barbacena  y el liberal Juan Álvarez y Mendizábal.


Pedro I de Brasil y IV de Portugal
En marzo de 1826 fallece Juan VI. Pedro I se convierte en Pedro IV de Portugal y abdica en favor de su hija Mª de Gloria tras prometerla en matrimonio con su hermano Miguel, regente. En 1829 se celebra una nueva boda con Amelia, princesa franco-alemana, que deseaba mejorar así el estatus familiar, una joven luchadora y exigente. España, que vive bajo el terror de su tío Fernando VII, le pide ayuda considerándole su última esperanza y la posibilidad de una triple corona: Brasil, España y Portugal. Sabe que su pecado original es no haber nacido en Brasil y para mantener la monarquía abdica a favor de su hijo, Pedro II, de tan solo 5 años de edad.

En la madrugada del 7 de abril de 1831, el ex emperador, ya sólo duque de Braganza, se aleja de la costa de Brasil con destino a Europa. Residen en París y desde allí coordina la operación de derrocar a su hermano Miguel. A principios de junio de 1832 tiene lugar la primera batalla que costó la vida a 200 absolutistas y un centenar de liberales. En Oporto siente el calor de la gente y en reiteradas ocasiones se expone a la muerte. El 12 de octubre de 1832, día de su cumpleaños, los miguelistas lanzan cañonazos a su palacio de Carrancas y Pedro resiste. Sin embargo el hambre será determinante. La vida en noviembre de 1832 en Oporto es un infierno. La audacia del almirante británico Napier da un giro inesperado y se produce la victoria en la batalla del Cabo de San Vicente y con ella la libertad. Regresa a Lisboa como Pedro IV.
Pedro de Braganza y Borbón enferma. A principio del verano de 1834 se traslada a Queluz, el lugar que le había visto nacer. Presintiendo una muerta cercana le pide a Amelia que escriba y cuide de los hijos. Fallece el 22 de septiembre de 1834. Siglo y medio después sus restos mortales vuelven al país de adopción junto con los de Leopoldina y Amelia.
Tertulia 23 marzo 2012 - Biblioteca Colegio de Tías

Pedro II afianza el legado de su padre. Su reinado dura 50 años. Conocido como el rey filósofo, abierto a las innovaciones de la ciencia, luchó contra la pobreza y analfabetismo. El fin de la esclavitud supone el fin de la monarquía. Muere el 5 de diciembre de 1891 en París.




1 comentario:

  1. Gracias Syra: por tu presencia, por tus comentarios, por la foto y como no!!!: por ese resumen perfecto de este Libro que le dimos un buen repaso (mucho más de lo que creía, jeje). Seguimos contando contigo. Un abrazo y buen trabajo.

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