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Velada literaria "Ecos de Esperanza"

26.04.2024


El viernes 26 de abril tuvo lugar la velada literaria "Ecos de esperanza" en el CIFP Zonzamas. El marco elegido fue el Malvasía Restaurante Pedagógico, espacio versátil que acogió este encuentro íntimo.

Destaco el esmero en los detalles de sus organizadores/as (como ya constatamos en pasadas ediciones).

Entre ellos Pilar Fariña Cambero, M.ª Jesús García Palenzuela y Nicolás Rodríguez Farray.


Malvasía Restaurante Pedagógico 


Un verdadero enriquecimiento escuchar las lecturas de l@s compañer@s:

* Alejandro Sánchez Guerra (César Manrique en sus palabras, 1995),

* Evangelina López Luzardo (La Trenza, 2020),

* Manolo Martín Espino (El Viejo y el mar, 1952),




Esther Cabrera y Helena Ruiz
* Esther Cabrera Lozano y Helena Ruíz Carbayo quienes interpretaron "Las paces, 1920" del autor Ángel Guerra, homenajeado este año 2024 en el Día de las Letras Canarias (21 febrero),

* Pilar Fariña Cambero (La bibliotecaria de Auschwitz, 2012),

* Mario Brito Morales (Dime qué sientes, 2024) y

* Nekane Cabrera García (Todo lo que sé sobre el amor, 2023).



Tania Armas Núñez

Asimismo fuimos testigos de la esperanza en la mirada de los niños gracias a los versos recitados por Tania Armas Núñez (Dinde, 1983) cuya prodigiosa memoria nos cautivó.

Hace años impartió clases en nuestro centro educativo, ahora lo hace en el IES En Altavista. Al elegir el libro, Tania comprobó que el sello que figuraba correspondía a la entonces biblioteca del IES Zonzamas. Coincidencia que afirma el fuerte vínculo mantenido tanto en el recuerdo como en el compromiso de asistencia.



Casualmente la novela "El guardián entre el centeno" , a la cual dediqué mi intervención, también provenía de una biblioteca, la municipal del Centro Cívico de Arrecife. Su autor, J.D. Salinger, la escribió con 32 años en 1951, alcanzando tal popularidad que le obligó a cambiar de residencia. Su tema principal, la desorientación e inmadurez de un joven estudiante, sigue estando vigente, así como la importancia de contar con alguien, sea un profesor/a, amigo/a o familiar, que te ayude a encontrar el equilibrio para continuar en el camino de la vida.

Sirva esta reflexión también para agradecer a tantos escritores y escritoras que nos dejan sus obras, muchas de ellas el fruto de la soledad y gran sacrificio. Tal es el caso de mi admirado Paul Auster, (Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2006), fallecido el 30 de abril 2024. Desde que hace dos décadas leyera "El libro de las ilusiones" he seguido su trayectoria literaria envuelta sutilmente en azar.

CFGS Dirección Servicios Restauración con Álvaro Guzmán

Por supuesto no puede faltar nuestro agradecimiento al departamento de Hostelería y Turismo por la elaboración y magnífico servicio desempeñado junto al alumnado de Dirección en Servicios de Restauración.


Finalizo esta crónica señalando que no ha sido creada con Inteligencia Artificial, sino Emocional. Esa misma que nos permite conservar en la retina la imagen de un compañero resaltando las palabras de César Manrique con pasión, en su anhelo por proteger el patrimonio natural, o bien la sensación de sorpresa al descubrir que un pescador de Lanzarote, Gregorio Fuentes Betancort (1897-Cuba, 2002), inspiró nada más y nada menos que a Ernest Hemingway en la redacción de su novela "El viejo y el mar".

Imagen web https://www.hemingwaysociety.org/

La escultura homenaje "Pescador con marlín" del artista lanzaroteño Jorge Isaac Medina se encuentra en la rotonda de acceso a la Marina de Arrecife.

¡Reitero la enhorabuena a tod@s l@s implicad@s en "Ecos de Esperanza"!

NOTA: Comentarios serán bienvenidos en este Camino de Letras con Syra.




"El guardián entre el centeno", J.D. Salinger

The catcher in the rye

Hace unos días tomé un ejemplar prestado del libro "El guardián entre el centeno" (publicado por Alianza Editorial) de la Biblioteca municipal del Centro Cívico de Arrecife. Una referencia en la literatura juvenil que va más allá de esta consideración.

Principalmente aborda la época previa de Navidad del adolescente Holden Caulfield, un muchacho que estudia en un colegio de prestigio llamado Pencey donde no ha tenido buenos resultados en el primer trimestre. De hecho, solo aprueba la asignatura de Lengua.

Es expulsado del colegio y, en vez de ir a su casa donde tendría que explicar a sus padres el motivo de su imprevista llegada, decide pasar el tiempo que le queda hasta las vacaciones en diversos lugares, principalmente de ocio, gastándose el dinero que tenía asignado para el curso académico.

Jerome David Salinger

J.D. Salinger nos muestra la vulnerabilidad del joven en un estado confuso que le lleva a situaciones delicadas en su desesperado intento de buscar compañía que le complican la existencia. Recurre finalmente a su amiga Sally Hayes por no estar solo, invitándola a una obra de teatro. Sin embargo, su yo interior desvela lo que realmente piensa de ella, utilizando términos soeces, hecho desencadenante de la marcha de Sally. ¿Qué es lo que realmente quiere Holden? Llamar a Jane Gallagher, pero no puede porque en ese momento levantaría sospechas. 

Con sutil ironía el autor de "El guardián entre el centeno" descubre la paciencia de los profesores que como el señor Spencer cita a Holden en su casa para aclararle el motivo de su suspenso en Historia. A lo largo del relato constatamos la mala racha que dice sufrir Holden, sumado al estado depresivo que empieza a sentir ante su difícil situación. 

El adolescente está viviendo episodios caóticos. Oculta su edad en locales nocturnos donde acude porque necesita hablar con alguien. Sin embargo, el vacío es inmenso. Solo anhela comprensión. 

Matar el tiempo es lo que hace Holden. En su agenda hay solo 3 contactos. Uno de ellos es el de Carl Luce, un intelectual tres años mayor que él, con el que se cita para tomar una copa. Sorprende que Carl acepte la propuesta ya que la última vez que se habían visto Holden le había dicho que era un falso.... 

El segundo contacto corresponde al señor Antolini y su mujer. El adolescente lo considera el mejor profesor que ha tenido nunca. Le pedirá alojamiento para una noche. El profesor accede y aprovecha para mantener una conversación con el joven incidiendo en aspectos tan importantes como su camino en la vida y el hecho de tomarse en serio el colegio. Estaba seguro que Holden amaba el conocimiento. Transcribo los siguientes párrafos de Salinger de la página 250-251 como esencia de sus consejos:

Te alegrará y te estimulará saber que no estás solo en ese sentido. Son muchos los hombres que han sufrido moral y espiritualmente del mismo modo que tú ahora. Felizmente, algunos de ellos han dejado constancia de su sufrimiento. Y de ellos aprenderás si lo deseas. Del mismo modo que alguien aprenderá algún día de ti si tienes algo que ofrecer. Se trata de un hermoso acuerdo de reciprocidad. No se trata de educación. Es historia. Es poesía. (página 250)

-La educación académica te proporcionará algo más. Si la sigues con constancia, al cabo de un tiempo comenzará a darte una idea de la talla de tu inteligencia. De lo que puede ajustarse a ella y de lo que quizá no pueda. Con el tiempo tendrás una idea de qué tipo de pensamiento se ajusta a la talla de tu mente. Para empezar, ahorrarás una enorme cantidad de tiempo al no probarte ideas que no te van, o que no te favorecen. Comenzarás a saber cuáles son exactamente tus verdaderas medidas y vestirás a tu mente de acuerdo con ellas. (página 251)

J.D. Salinger describe con toda nitidez la desorientación e inmadurez de Holden. Al leer su biografía constatamos que el mismo autor experimentó ambos estados en una etapa de su vida habiendo sido también expulsado de varios colegios. En su relato Holden se plantea constantemente diversas opciones sin meditar sus consecuencias. Imagina un futuro hasta el extremo de aislarse del mundo haciéndose pasar por sordomudo.

Es crucial el vínculo con su hermana Phoebe quien le cuestiona sus locas decisiones. Una niña juiciosa que insiste en hacer reflexionar a Holden sobre cómo afecta su actitud en la familia. Será ella quien consiga que el adolescente ponga de nuevo los pies en la tierra y regrese al hogar. A partir de ahora habrá otros colegios, otros sueños, otros aciertos, otras desilusiones, otros ECOS DE ESPERANZA en su camino en la vida. 

Sobre el autor

Hijo de Marie Jilich (irlandesa) y de Solomon Salinger (polaco). Su familia emigró a EEUU donde su padre dirigió una empresa de productos alimenticios. J.D. Salinger nació en Nueva York el 1 de enero de 1919.  Cursó estudios en Viena, Londres, París y Varsovia siendo expulsado de varios colegios. Ingresó en una Academia Militar y también estudió en la Universidad sin concluir la formación.

En 1951 publica "El guardián entre el centeno" cuya popularidad le obliga a cambiar su residencia en New Hampshire. Otras obras son "Nueve cuentos" (1953), "Franny y Zooey" (1961), "Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción" (1953).

Murió en Cornish el 28 de enero de 2010.

NOTA: 

Este espacio de opinión sobre "El guardián entre el centeno" (J.D. Salinger) es el elegido para compartir en la velada literaria el 26 de abril 2024 en el CIFP Zonzamas.


Los veranos de mi vida, María Cestafe Torrecilla


Al ir a preparar un trabajo en la Biblioteca del Centro Cívico de San Francisco Javier en Arrecife para el CIFP Zonzamas, me esperaba una grata sorpresa. Marga, la bibliotecaria, me saludó recordándome un libro del que habíamos hablado hacía unos días y que me tenía reservado. Se trataba de “Los veranos de mi vida” (V Premio de Literatura ilustrada Villa de Nalda e Islallana) publicado por Siníndice Editorial. Su autora es María Cestafe Torrecilla. 

Un emotivo relato protagonizado por Valvanera (nombre común en la Rioja ya que la Virgen de Valvanera es la patrona de esta comunidad autónoma) en el que se describe la entrañable relación con su abuelo Gerardo, pieza clave de su vida. A lo largo de la narración somos testigos de los buenos momentos disfrutados en familia, en especial, en la época de verano en la casa rural de Nalda, a 18 kms de Logroño. Un gran cúmulo de experiencias y despertares en torno a la infancia y adolescencia de Valvanera y sus primos.

En el centro siempre la actitud protectora del abuelo quien había enviudado muy joven y se sentía feliz por contar con la compañía de sus nietos verano tras verano. Hasta en días de mal tiempo y aburrimiento, en los que no se podía ir a la piscina, sabía manejar la situación y proponer búsquedas de tesoros ocultos con fines aventureros y de conocimiento de Nalda, enseñándoles  a amar su patrimonio.

Recuerdos alegres y también agridulces como las Fiestas de la Juventud, punto de encuentro del que Valvanera destaca su primer beso y amor, Roque. El paso del tiempo irá mostrando sinsabores y retos. Tras el verano los jóvenes vuelven a la ciudad y a sus quehaceres, estudios y elección personal de caminos. A Roque su destino le lleva a Alemania y tendrá que afrontar decisiones que afectarán a su noviazgo.

La autora describe con gran sensibilidad la senectud de Gerardo, los consabidos  achaques y síntomas de afecciones cardíacas que harán que Valvanera esté mucho más atenta al cuidado de su abuelo. Los lazos que ya eran muy estrechos se vuelven más férreos y sabios como constataremos en el desenlace.

María Cestafe Torrecilla demuestra en "Los veranos de mi vida" que el amor de un abuelo va mucho más allá de lo que se percibe en la cotidianeidad. La fuerza del cariño es eterna y los hilos trazados por él nos envuelven en un halo protector.

Nota: Cuando leí la primera página, la sorpresa fue aún mayor. El nombre de la calle de la vivienda que compraron mis abuelos en el año 1966 en Madrid está ubicada en la Avda. Ntra. Sra. de Valvanera!! 

Sobre la autora

Fotografia Books La Rioja

María Cestafe Torrecilla nació el 6 de mayo de 1977. Desde muy temprana edad, creció en ella su pasión por la lectura y la escritura. 

Se licenció en Filología Inglesa por la Universidad de La Rioja en 1999. En la actualidad, trabaja como profesora de inglés de Secundaria. En 2017 escribió su primera novela juvenil: Las aventuras de Matthew: Matthew vuelve a clase (2019). 



Ha escrito varios relatos: Hay un superhéroe en ti (2020), Una lección que aprender (2020), Un deseo por navidad (2021). 

En junio de 2021, ganó con "Los veranos de mi vida" el V Premio de Literatura Ilustrada Villa de Nalda e Islallana, obra editada por Editorial Siníndice, 

Desde 2020, forma parte de la ARE (Asociación Riojana de Escritores).


Palabras en la arena, José Ramón Ayllón

 

Al dejar en mi biblioteca el último libro que había leído, me fijé en un título sugerente "Palabras en la arena". No me acordaba de él, de modo que lo abrí y me encontré con una cariñosa dedicatoria de una profesora a mi hija Marina. 

José Ramón Ayllón
(1955, profesor de Filosofía y Letras) nos relata la vida de un adolescente, Borja Arregui, de 17 años, durante 3 meses que abarca la última etapa en el instituto Cunqueiro en Vigo (junio) y todo el verano en Bayona (julio-agosto). 
En este periodo de exámenes finales Borja escribe un diario y somos testigos de sus amistades, de la buena relación con sus padres y hermanos, y en especial del diálogo que mantiene con Ana Frank. Cada uno de los cortos capítulos en los que "Palabras en la arena" está estructurado se inicia con una reflexión elegida del diario de Ana Frank que da pie a su contenido.

Las aficiones de Borja, el deporte y la lectura, serán el hilo conductor de esta historia en la que no faltarán los primeros escarceos y propuestas de ser algo más que amigos por parte de Irene, Lucía, Paloma... en los diversos ambientes en los que Borja se integra. 

Son muy atrayentes las recomendaciones de los libros de la madre de Borja, profesora que está preparando una conferencia para septiembre, y que propone a su hijo la lectura y resúmenes de 10 libros con una contrapartida económica. De esta forma el adolescente, con vocación de estudiar Periodismo, dedica unas horas a la literatura y, sobre todo, a analizar sus ideas, muchas de ellas éticas. 

Surgen así citas relevantes como las que provienen de las "Meditaciones" de Marco Aurelio (121-180):

No estimes nunca lo que ha de llevarte a traicionar la lealtad, a abandonar el pudor, a odiar a alguien, a maldecir, a desear algo que necesita paredes y cortinas


En "Palabras en la arena" se respira un feliz verano, el de las familias bien avenidas que conviven en armonía y comparten su hogareño espacio con amigos de toda la vida, acompañados por sus hijos. Se suceden comidas, sobremesas, tardes de juegos y tertulias animadas, en las que prima el buen humor y las ganas de disfrutar de las vacaciones. Y el amor rebosante en el corazón de Borja, al referirse en varias ocasiones a sus padres, como en el capítulo 13 del mes de julio, titulado "Él y ella":

- Es ella quien llena con su vitalidad la casa y estas páginas. Mi padre es grande y pacífico; mi madre es delgada y peleona. Él no habla idiomas; ella logra hablar hasta los que no sabe. Ella tiene poco sentido de la orientación; el parece un GPS. Él disfruta con la ópera, la zarzuela y el fútbol; ella prefiere pintar, decorar y leer. A veces él parece un hijo más; ella ejerce de madre en todo momento y hace horas extraordinarias, fuera de convenio. Él odia las bibliotecas y museos; ella las adora. Él tiene muchos amigos; ella tiene amigas y alumnos. Él está enamorado de la profesora más guapa del Cunqueiro; ella lo sabe....-

La elección de los libros repercutirá positivamente en la personalidad de Borja, ejerciendo ya su buena influencia durante ese verano en el trato a los demás. Aparte de "Meditaciones" se habla de las siguientes obras:

  • "Tus preguntas sobre amor y sexo" (Mary Beth Bonacci)
  • "Homo videns" (Giovanni Sartori)
  • "La tragedia de Macbeth" (William Shakespeare)
  • "La conquista de la voluntad" (Enrique Rojas)
  • "Las pequeñas virtudes" (Natalia Ginzburg)
  • "Matar a un ruiseñor" (Harper Lee)
  • "El hombre en busca de sentido" (Víctor Frankl)
  • "No se lo digas a mis padres" (Pilar Guembe y Carlos Goñi)
  • "Antes del fin" (Ernesto Sábato)

En "Palabras en la arena" vemos al protagonista tanto en su día a día como en situaciones que requieren un apoyo familiar, por ejemplo asistiendo con su abuela a un funeral de una amiga en Burgos, y siempre de la mano de un buen libro. En uno de los relatos de "Las pequeñas virtudes", su autora, la escritora italiana Natalia Ginzburg, dice:

Las personas del otro sexo caminan a nuestro lado, nos rozan al pasar por la calle, piensan sobre nosotros lo que nunca sabremos, y alguna de ellas tienen en sus manos - sin ser consciente, claro- la llave de nuestra felicidad

Y el verano toca a su fin. Ha habido tiempo para los amigos, la familia, el ocio y para cumplir el reto de la lectura y los diez resúmenes con dos claros objetivos, educación y control. También para el cruel desenlace del "Diario de Ana Frank". Ahora ya comienza otro curso académico y con él nuevas amistades, como la de Paula, una muchacha catalana que le roba el corazón a Borja y a la que le dedicará un poema.... 

Agradezco a Madre Nuria el detalle de regalarle a mi hija Marina el libro "Palabras en la arena" (Ediciones Palabra) el 17 de junio 2011, coincidiendo con el término de su etapa de educación secundaria en el colegio Santa Mª de los Volcanes-Nazaret. Una lectura muy apropiada para su edad casi coincidente con la del protagonista. 

Transcribo su emotiva dedicatoria:

Marina,

lee y escribe, día a día, la historia de tu vida, con la certeza de saberte y sentirte acompañada por Aquel que te abrirá caminos insospechados y con quien podrás "vencer el mal a fuerza de bien". 

Te quiere M. Nuria

"Atashé, el Grande", de Joaquín Nieto Reguera

Ilustración de José Socorro Alonso

Joaquín Nieto Reguera, autor de “Atashé, El Grande”, nos acerca con este libro, publicado por la editorial Mercurio y colaboración del Ayuntamiento de Teguise, a la historia de Lanzarote en la segunda mitad del siglo XVI y dos primeras décadas del XVII, a través del relato de Luis Regio y Caraballo.
Siendo teniente de Milicias de Su Majestad el Rey Don Felipe II de Austria y a las órdenes de Don Agustín de Herrera y Rojas, será testigo de los hechos acaecidos en Lanzarote y que, con firma 11 de julio de 1621, han llegado hasta nosotros.
Su recuerdo data de 1560 cuando el joven alférez es enviado a esta isla para su defensa, debido a los continuos ataques y saqueos piráticos. Durante el viaje a Canarias, a bordo del barco Santa Bárbara, participará en la primera batalla contra los berberiscos con el fin de evitar que los nativos de la isla de Lanzarote fueran vendidos como esclavos.
De esa contienda ganada nace el primer contacto y relación de amistad con Atashé, El Grande (descendiente de los reyes de Lanzarote y ahijado de don Agustín de Herrera y Rojas), hecho prisionero en el Cortijo Inaguadén en un asalto en el sigilo del sueño nocturno. En la travesía de regreso a Lanzarote, Atashé, El Grande, hombre poseedor de una fuerza descomunal y rasgos cautivadores, le contará a Luis Regio y Caraballo el enorme interés que la isla despertaba para los foráneos dada su leyenda de albergar un tesoro oculto procedente de los reyes aborígenes de valor incalculable. No podía imaginar en ese momento el oficial militar que en esta isla encontraría el amor de su vida, doña Leonor de Hermosilla.

La Villa según Leonardo Torriani (s.XVI)
Imagen Archivo de Teguise 

Una vez producido el desembarco y tras llegar a la Villa de Teguise, el alférez se irá integrando en la vida y costumbres de la época como la de formar parte de una cabalgada, yendo a las costas de África con el ánimo de escarmentar a los moriscos por las fechorías cometidas aprovechando para abastecerse de ganado, dátiles y demás objetos que compensaran los muertos y castigos infringidos a los isleños.



La providencia les llevará a atacar una caravana muy distinguida; en ella se dirige Zaida, la hija del jeque bereber Mohamed Abdal, acompañada de su séquito, a Fez para contraer matrimonio con el hijo menor del Gran Xarife. Don Agustín de Herrera y Rojas, marqués de Lanzarote y señor de Fuerteventura,  determina llevársela junto a las demás mujeres y guerreros con el trasfondo de negociar un rescate, asignando a Atashé, el Grande, su seguridad, precisamente al joven, doliente aún de la herida motivada por el dolor de la muerte de su madre Tiguanfay, nieta del rey canario Luis de Guadarfía, a manos de los piratas. 
El lenguaje de Joaquín Nieto, en el que se aprecia su germen docente, nos introduce en un episodio crucial, como es la defensa de Teguise y el papel fundamental a partir de ahora de don Agustín de Herrera y Rojas y Atashé, El Grande, sabedores del gran peligro para los habitantes de la repercusión de sus decisiones. 

Entrada Castillo de Guanapay (S.XVI)
La salvaguardia del Castillo de Guanapay, sumado al secreto y alejado refugio en la Cueva de los Verdes, no es suficiente para detener a los atacantes. La experiencia del marqués de Lanzarote en las batallas, y el profundo anhelo de buscar el bienestar para la población isleña, será el desencadenante de una serie de reflexionadas acciones que contribuirán a un feliz desenlace donde el amor y el deber de proceder con honestidad prevalecerá siempre como corresponde a la herencia de su linaje.


Les invito a conocer esta parte de la historia de Lanzarote, sentir a través de la empática palabra del autor la incertidumbre de sus gentes al seguir a su guía, caminando en silencio por el malpaís, en busca de la entrada de la apartada gruta salvadora, o el impacto de los cañones de la fortaleza de Guanapay ante el temido asalto de los moriscos.

“Atashé, El Grande”, con ilustraciones de José Socorro Alonso, es una lectura ágil,  plena de cuidados detalles que nos sitúan en esa época de guerra donde las investigaciones de Joaquín Nieto Reguera y la voz de personajes ficiticios cobran protagonismo. De esta forma se mencionan y reconocen figuras como el escribano, don Nicolás de Hermosilla y Romero, que dará fe de la veracidad de los hechos narrados en sus conversaciones con don Luis Regio y Caraballo.

Este libro, el número 3 de la Colección Araucaria (narrativa infantil y juvenil), no es solo una fidedigna ventana por la que asomarse  y contemplar la vida hostil de los habitantes de Lanzarote en esa época, sino también un modo de entender su entorno etnográfico. Así compartiremos con Atashé, el Grande, por ejemplo, su mirada de admiración al conocer la casa del marqués de Lanzarote con su destacada arquitectura de gruesas paredes blancas y singulares elementos canarios como el patio con aljibe, eje central de la edificación, alrededor del cual se distribuyen las habitaciones con suelos de piedra o madera. 

04 febrero 2019 (Imagen Mass Cultura)
“Atashé, El Grande” fue presentado en la Casa-Museo del Timple en la Villa de Teguise el lunes 4 de febrero de 2019. Agradezco la invitación telefónica de Rafael Curbelo Armas a este acto presentado por Jaime Quesada Martín, al cual no pude asistir por coincidir con mis clases. Y, por supuesto, quiero destacar el amable gesto de su autor, Joaquín Nieto Reguera, por dedicarme un ejemplar.


Alabo en su edición el óptimo tamaño de la letra. Con frecuencia se editan libros que precisan para ser leído casi el uso de una lupa. Esta vez no ha sido necesario. Se nota que en la creación de “Atashé, el Grande” han confluido personas con un férreo deseo de que su autor llevara a cabo este proyecto. No siempre cuando germina una idea nuestras circunstancias son propicias. Lo sé también por experiencia. Situaciones laborales o familiares que posponen ilusionantes proyectos. ¿De qué depende entonces su ejecución? Desde luego, Joaquín Nieto Reguera lo ha dejado muy claro en sus dedicatorias. A estas me remito para insistir en la importancia de contar con la perseverancia, el ánimo, el asesoramiento o simplemente la satisfacción de ver cumplida una promesa. 

A Gorgonio Martín Muñoz, presente en el germen de esta historia.
A Rafael Curbelo Armas, amigo, inspector educativo y animador incansable de este proyecto. Sin su ayuda hubiese sido imposible llevar a cabo esta idea.
A Antonia Reguera González, mi madre, a quien prometí, en vida, escribir una historia de su Lanzarote natal. Aquí está cumplida mi promesa. Te quiero, mamá.
A  Mª Dolores Rodríguez Armas y Francisco Hernández Delgado del Archivo Histórico de Teguise. Por sus atenciones y asesoramientos

Sirva este artículo asimismo para contribuir a la divulgación de "Atashé, El Grande". Tras su lectura considero que debe formar parte de ámbitos educativos donde es esencial la existencia de libros que introduzcan la historia con una vívida interpretación de sus entornos cercanos. Por otra parte, el motivo de publicarlo en julio se debe al deseo de hacerlo coincidir con el aniversario de dos fechas, la del 11 de julio de 1621, firma de Luis Regio y Caraballo, mencionada al principio, y la del cumpleaños de su autor, Joaquín Nieto Reguera, hoy 11 de julio de 2019.

WEBGRAFÍA
En la página web de Joaquín Nieto Reguera verán sus anteriores publicaciones. Entre ellas de literatura infantil y juvenil además de las relacionadas con la historia de la educación en Fuerteventura, isla en la que residió de 1990 a 1993, desempeñando funciones de Inspector de Educación. Fruto de este periodo es también el ensayo "Fuerteventura en mi memoria".

Les sugiero consulten la página web del Archivo Municipal de Teguise en la que hay una detallada información sobre la época referida por Joaquín Nieto Reguera en "Atashé, el Grande" y una interesante descripción del centro político y social en el que se convirtió la Villa de Teguise con la familia Herrera y Rojas.

El síndrome Mozart

Foto: Arunas Klupsas 
En una entrevista realizada por Gabriel Bandariz (gerente editorial de literatura infantil y juvenil en grupo SM) a Gonzalo Moure (Valencia, 1951) nos señala la investigación previa que el autor llevó a cabo para escribir “El síndrome de Mozart”. Una novela que gira sobre la amistad, la comunicación y el amor, con la que Gonzalo Moure obtuvo el premio Gran Angular 2003.
El protagonista de esta novela, Tomi, padece una alteración genética conocida como el síndrome Williams. Su relación con Irene, hija de un neurólogo, es determinante en el devenir de esta historia. La sensible violinista es la responsable de la felicidad o infelicidad de su futuro.
En el pueblo de Cansares vive Tomi, adolescente con un desconocido don natural para la música. Los padres de Irene han alquilado una casa en ese entorno rural asturiense para pasar las vacaciones. Siguiendo el deseo de sus progenitores, Irene inicia una amistad con Tomi con el propósito de confirmar que posee una innata capacidad musical o por el contrario corroborar su posible retraso. 
La madre de Tomi le cuenta a Irene que su hijo tuvo que dejar el colegio a los 12 años debido a las burlas de los compañeros. Desde entonces se ocupa del cuidado de la finca y de las cuadras. Asimismo le asegura que Tomi ha heredado de su abuelo paterno la afición por el violín.
Gonzalo Moure 
En otro contexto, Irene comprueba que Tomi es capaz de tocar otros instrumentos a la perfección (sin que nadie le haya enseñado) como la armónica, el acordeón y el piano. Irene graba una magistral interpretación al piano de Tomi, prueba que ansiaba su padre y que la sitúa en un dilema, sacar tal descubrimiento a la luz y demostrar que Tomi es un genio, o bien ocultarlo y dejar al inocente muchacho vivir en su habitual tranquilidad. 
Irene recurrirá frecuentemente como apoyo emocional a un amigo, Yárchik, en todas las dudas que se le plantean en esta situación.

Gonzalo Moure nos habla también de que en España hay al menos 200 niños con el síndrome Williams y que muchos de los grandes genios de la humanidad hubieran sido considerados discapacitados de no haber hecho oír sus teorías, o leer sus poesías, o escuchar su música. 
De Mozart se dice que, como los niños diagnosticados, era muy afectivo e infantil, con necesidad de acercarse a los demás a través del tacto. El escritor incluso cita a los biógrafos de Mozart en la siguiente aseveración:
Si su padre en vez de un profesor de violín hubiera sido un zapatero, el músico no habría servido ni para remendar zapatos. Nunca se le habría dado la oportunidad de mostrar a Mozart su talento.
Mi enhorabuena a Gonzalo Moure por su reciente Premio Cervantes Chico 2017 (Galardón otorgado el 12 de julio). El jurado ha destacado "su extraordinaria calidad literaria del conjunto de su obra y por su amplia y brillante trayectoria profesional", así como por "su variada capacidad creadora en la temática de sus escritos y su importante labor de fomento de la lectura, lo que posibilita una fuerte conexión y cercanía con los lectores más jóvenes. Además, su empeño por llevar la cultura, los libros y la lectura allá donde no hay posibilidad, acredita su compromiso social con los más desfavorecidos".

Qué le pides al milenio

Dicen que en el 2008 se inició una transformación económica en la sociedad que ha incidido muy negativamente en muchas familias. Han pasado 5 años y, en efecto, podemos comprobar cómo ha repercutido en el pensamiento incluso de los jóvenes que ven a su alrededor y en sus propios hogares la preocupación por la mera subsistencia. Esta empatía se refleja en sus redacciones de clase y hoy quiero compartir la de un niño de 14 años con el título "Qué le pides al milenio" cuyas palabras clave son trabajo, ausencia paternal, banco de alimentos, miseria, salario digno....

Qué le pides al milenio
Todo empezó a unas fechas próximas a un nuevo milenio. Una fría mañana de invierno mi familia y yo nos disponíamos a salir de casa en dirección a la estación para despedirnos de mi padre que se iba de viaje en busca de un trabajo. Mi padre José tenía una carrera como ingeniero minero, pero no le había servido en la vida ya que nunca le habían contratado. Mi familia vivía con lo mínimo, un trozo de pan y un vaso de agua para todo el día. A mi familia nunca le había gustado pedir nada, aunque este era un caso especial, antes de ir a la estación teníamos que pasar por un banco de alimentos para recibir algo de comida, para que mi padre se pudiese llevar algo a la boca durante el viaje.
Cogimos un autobús que nos llevaba a la estación ya que no teníamos dinero para un vehículo propio. Cuando llegamos a la estación tuvimos que pasar un control, por si llevábamos droga o algún material el cual se pudiese usar de manera peligrosa. Al pasar el control, vi muchos trenes y por la ilusión que me hacía estar ahí me acerqué demasiado a uno, de repente me choqué con alguien y caí en un raíl. Empecé a llorar, la gente no sabía lo que hacer ya que venía un tren a gran velocidad. A los 5 segundos el tren impactó contra mí. Mi cuerpo había quedado destrozado, lo único que recuerdo es que escuché la sirena de una ambulancia. La próxima vez que abrí los ojos me encontraba en una camilla de hospital, tenía medio cuerpo escayolado, un collarín y una venda que me cubría toda la cabeza. Estaba triste ya que mi padre se había ido en busca de un trabajo y no me había despedido de él.
Mi madre se encontraba a mi lado dándome ánimos para seguir adelante. A las tres de la tarde sentí mucha hambre, se lo dije a la enfermera de turno y a los 10 minutos me trajeron una bandeja con un trozo de pescado y un puré de verduras. Mis ojos se abrieron como platos al ver que todo eso era para mí, lo degusté lentamente para que me durase más la comida y que la sensación de hambre se me fuera. Le di a mi madre un poco de comida ya que no había probado nada durante 24 horas. Me lo agradeció muchísimo. Cada minuto en el hospital se me hacía una eternidad aunque por lo menos tenía una manta con la que taparme. Transcurridas tres horas estaba muy aburrido, no tenía nada con lo que jugar  y solo pensaba en lo que estaría haciendo mi padre en ese momento. Al cabo del tiempo mi padre me contaba que todo le iba muy bien allí, que tenía un trabajo aunque cobraba una miseria pero en estos tiempos no se puede perder ni la más mínima oportunidad para recibir algo de dinero.
Mi padre me decía que me quería mucho pero un amor paternal a distancia ya que no estaba conmigo. Cada noche rezaba por él para que no le pasase nada y pudiese verlo sano y salvo cuando volviese. Mi madre se fue a casa tras dos días porque ya no aguantaba más el silencio profundo y el olor a enfermo que había en el cuarto. Me sentía muy solo ya que no había ningún otro niño en el hospital, solo había una persona contratada por el ayuntamiento para que estuviese conmigo un rato. Cada día era peor que el anterior, ya no recibía ninguna visita. A las siete de la tarde del día 26 de diciembre entró en la habitación un señor con un traje de color gris y un maletín. Me dijo que era abogado, y que podría cobrar una indemnización poniéndole una demanda al ayuntamiento por no estar señalados los sitios peligrosos. Yo al ser un niño de 10 años no sabía lo que significaba eso, así que me lo explicó de diferente manera. Me pareció una idea con sus pros y sus contras ya que si les pidiese una indemnización y ganase el juicio recibiría mucho dinero y podría estar con la familia pero lo negativo era que me echarían del hospital ya que ese sitio estaba financiado por el ayuntamiento. Debía consultarlo con mi madre pero ya no me venía a visitar, así que tuve que tener paciencia y esperar a que viniese.
Mi madre por fin llegó aunque un poco cansada por las tareas de la casa. El abogado se lo explicó de una manera sutil. A mi madre le pareció bien ponerles la demanda, para cobrar una indemnización y poder salir de lo que estábamos sufriendo. El abogado le hizo firmar unos papeles diciendo que él cobraría un 10% de lo que ganasen, etc. Mi madre firmó tres veces y directamente el abogado hizo la demanda, lo realizó tan rápido como si hubiese sabido desde el principio que la respuesta iba a ser afirmativa. A los dos días tuvieron respuesta, el ayuntamiento se indignó y se negó a pagar la indemnización ya que el percance no había sido culpa de  la Concejalía de Seguridad si no de los padres por descuidarse.
Salí del hospital el día 30, ya casi era Año Nuevo, y la preocupación de mi madre por la denuncia era enorme, ya que se había hecho expectativas de cómo nos cambiaría la vida con ese dinero. El juicio era el día 31 pero estábamos a 30, este día se me hizo muy largo. A las 7 de la mañana salí del hospital y me dirigí hacia mi casa con mi madre en autobús. Cuando llegué cogí mi libro favorito y lo empecé a leer, trataba de un niño que no tenía amigos y su familia era pobre, este libro me gustaba porque me describía en parte. Me quede dormido mientras que leía ya que no pegaba ojo en el hospital, estaba todo oscuro y tenía miedo. Soñé que ganábamos el juicio y me volvía rico, el poder me volvió loco y solo usaba el dinero para hacer el mal. Mi madre me abandonó porque me había vuelto codicioso y mi padre no se había enterado porque estaba fuera trabajando. Me quedaba solo, en la calle, sin ningún techo donde cobijarme en las noches frías y oscuras, en las cuales yo solo podía taparme con un maloliente cartón que anteriormente me había encontrado en la basura. Al dormir en la calle y vivir con gente sin hogar aprendía valiosas lecciones, al ser pobre hice amigos ya que el dinero ni las cosas materiales te dan la felicidad si no que te la dan los amigos o la gente que tienes a tu alrededor.
De repente me desperté, una lágrima me recorrió toda la cara, me había emocionado. Me quedé en mi cuarto despierto pensando qué hacer, al cabo de 10 minutos fui en busca de mi madre, me dirigí en dirección al salón, pero al llegar no la encontré, fui a su cuarto y tampoco estaba allí. Preocupado grite en voz alta "Mamá", y nadie contestó. Me puse nervioso y fui a la cocina, allí había una nota pegada en la nevera. Ponía: "Sabes que no nos gusta pedir, pero he tenido que ir al banco de alimentos a por lo imprescindible, vuelvo en un momento". Me pregunté; ¿Tan mal estamos? ¿Ha empeorado tanto la situación en España para llegar a este punto? parece ser que sí. Cuando llegó mi madre del banco de alimentos traía una bolsa con huevos, agua y algo de legumbres. Fue directamente a la cocina, no quería hablar con nadie porque se avergonzaba de haber tenido que ir a pedir algo de comida. Yo fui a consolarla, le dije que no tenía por qué tener vergüenza, si no nos había ido bien en la vida no teníamos porque disimularlo. Le dije que ya nos irían mejor las cosas y seríamos nosotros quienes ayudásemos no los que recibiésemos.
Estuve hablando con mi madre de no poner la denuncia, por el sueño que había tenido, pero ella indignada me dijo que si no quería volver a pedir comida no la podíamos quitar. Le dije que el dinero no da la felicidad aunque sea imprescindible. Ella me contestó que ya lo sabía pero que como había dicho era imprescindible para vivir, y si quería estar con mi padre no la podíamos quitar. Yo no había pensado en eso, así que desde ese punto de vista era diferente ya que la familia siempre tiene que estar unida. Después de cenar un plato de lentejas me acosté. No pegué ojo en toda la noche, estaba muy nervioso por el juicio. Al día siguiente estaba vestido con mi mejor ropa, un vaquero y una camiseta lisa. Estuvimos en el juicio 3 horas, yo no me lo podía creer, estaba aburridísimo, quería irme de allí. Al salir del juicio el tribunal todavía no había dado respuesta. Nos fuimos a casa en autobús claro y comimos un huevo y un vaso de agua.
Al cabo de las 2 horas recibimos una llamada, mi madre entusiasmada cogió el teléfono. Era del juicio. De repente la cara le cambió completamente. Se puso a llorar, pero yo no sabía si era de alegría o de tristeza. Cuando colgó el teléfono me dijo seria: “Hijo hemos perdido el juicio”. El juez dice que la línea amarilla situada en el suelo es para advertir. Yo por un lado me sentía bien pero por otro mal, ya que no iba a cambiar nuestras vidas bruscamente.
Pero lo único que le pido al nuevo milenio es que de una vez por todas podamos vivir bien, con algún que otro capricho pero sobre todo que estemos la familia unida. Que mi padre tenga un trabajo cerca de casa y que se vea recompensado su trabajo, que no le paguen menos de lo normal. Que no tengamos que pedir comida en un banco de alimentos pero lo más importante es que siempre tengamos un techo en el que cobijarnos.


"El sueño de Omar"


El pasado sábado se presentó en Arrecife "El sueño de Omar" organizado por la librería Lanzarote. Un cuento ilustrado por Teresa Die y Fernando e Íñigo Castanedo. El marco elegido fue la señorial casa, de estilo ecléctico, situada en la calle Fajardo nº 5. Construida en el año 1923; perteneció a don Fermín Rodríguez, médico de Arrecife. Esta singular casona se convirtió en un mágico lugar que invitaba desde la entrada a adentrarnos en ese mundo maravilloso que nos esperaba combinando la imaginación, la poesía, el sentido didáctico y la música.

Momentos previos a la interpretación, los asistentes, interesados por las estancias y su decoración llena de detalles, entraron, a veces con sigilo y otras curiosos, descubriendo sorpresas con señales e indicios de la creatividad que se mostraría a continuación. Notas, como se aprecia en la foto, dentro de una jaula de posibles sueños o colgando de un hilo fino, que retaban a adivinar su significado. ¿Quizá nos invitaban a volar?

El público, tanto infantil como adulto, disfrutó de la armonía de las notas de la música para cuarteto de viento y percusión de Tito González y Ayoze Rodríguez. Las sonrientes caritas de los niños y sus espontáneas reacciones acompañaron este cálido ambiente en el que había mucho corazón implicado!!!  Y si no vean:

La historia del álbum ilustrado fue contada por Cristina Temprano. Como ella misma explicaba días antes en redes sociales:

"Hay que verlo, tocarlo, olerlo, leerlo, releerlo, mirarlo, remirarlo, y esas cosas que se hacen con los libros".

Por ultimo agradecer a Tomás Pérez-Esaú toda su dedicación, el incondicional apoyo a seguir cultivando los cuentos como recurso privilegiado de estimulación y sus palabras con relación a la cultura:
"Dar importancia a la cultura en nuestras vidas es fundamental para poder ejercitar la sensibilidad, el entendimiento, el razonamiento y la comunicación que necesitaremos aplicar en nuestro comportamiento social e ideológico. Decía José de Vasconcelos que la cultura engendra progreso y que sin ella no cabe exigir de los pueblos ninguna conducta moral. La falta de cultura, y no hablo de carreras académicas, favorece cultivos como la intolerancia, la soberbia y otros comportamientos que no favorecen al ser humano".

Nota: Hay más gente implicada en este acto, como Vanessa Rodríguez González. A todos un sincero reconocimiento.

"Marina" - Carlos Ruíz Zafón


El día 18 de junio, festividad de Santa Marina, crucé por la Vía Medular en Arrecife a la altura de la Librería Lanzarote y me fijé en su escaparate. Desde pequeña me ha fascinado contemplar la exposición casi mágica de los libros que, sugerentes, te invitan a imaginar sus historias inspirándonos en su portada y título. 
Ese lunes quería llevarle un regalo a mi hija Marina. Habíamos celebrado por la mañana el segundo aniversario del fallecimiento de José Saramago en su biblioteca de Tías. Todavía recordaba con emoción la Jornada de Puertas Abiertas y la lectura en voz alta de “Claraboya”. Una novela que nos había transportado a la ciudad lisboeta de los años 40 y a la madurez de un joven escritor. Leer, leer, leer, leer. ¡Qué buen consejo para el que también sueña algún con escribir una novela! El amor por los libros del Premio Nobel está latente igual que el mío. Me gusta sentirlos y tocarlos.
A primeros de junio, durante la celebración de la LXXI Feria del Libro de Madrid, tuve la oportunidad de estar cerca de varios autores y entre ellos Carlos Ruiz Zafón. Recordaba una de sus entrevistas explicando que tenía especial cariño por la novela de carácter juvenil “Marina” (1992) y que probablemente sería ya la última de este género que escribiría. Era la historia que había precedido a “La sombra del viento”, la cual leí en agosto de 2004. Pensé que la onomástica de mi hija era la excusa perfecta  para hacernos con otro libro más que formaría parte con agrado de nuestra humilde biblioteca familiar. 
Pasaron unos días y como mi hija estaba inmersa en la lectura de la segunda novela de Hipólito Sánchez Morejón “Mi amigo Thomas” le pedí permiso para iniciarla ya que cada vez que la veía en su mesilla de noche me atraía como un imán. La primera frase me invitó a descubrir su contenido:

“sólo recordamos lo que nunca sucedió”

Es la ciudad de Barcelona  en los años 80 la elegida como escenario de la historia cuyos protagonistas principales son Óscar Drai, estudiante, la joven Marina que escribe un diario y su padre Germán Blau. La barriada de Sarriá es todavía testigo con sus palacetes de ostentosos pasados. Y en uno de ellos vive el pintor Germán y su hija en compañía de su gato, Kafka. Destacan los retratos de su mujer fallecida que confirman su belleza y el parecido con Marina. Óscar sustrae un reloj de la vivienda con la dedicatoria:
“Para Germán, en quien habla la luz” (19 enero 1964)

 
Lo devolverá, arrepentido de su error. Este hecho originará una relación con padre e hija. Desde entonces Óscar y Marina compartirán muchas vivencias tanto de familia: desayunos, visitas al médico como las misteriosas que se irán sucediendo tras el hallazgo de un álbum de fotos en un invernadero que cambiará sus vidas.

Una enigmática dama con una mariposa negra que visita una tumba sin nombre en el cementerio de Sarriá  y su cercenada historia de amor con Mijail Kolvenik dan las claves de esta ingeniosa trama. Amigos de Kolvenik como Joan Shelley, un viejo médico, confirman que era un hombre carismático y brillante. Enamorado de una cantante del Teatro Real, Eva Irinova, habían fijado la fecha de la boda el 24 de junio de 1935 en la catedral de Barcelona. Un lamentable suceso  acaecido en las inmediaciones les cambió su destino. El antiguo representante de la joven, Sergei Lazunow, le lanzó un ácido a la novia en el rostro que la transformó en un monstruo confinada a no salir nunca más de su casa, la mansión inacabada del parque Güell. En diciembre de 1948 un incendio acabó con su hogar. Ambos cuerpos fueron encontrados abrazados y carbonizados.


El inspector de policía, Víctor Florián, les relatará a Óscar y Marina que este asunto  ya había destruido varias vidas aconsejándoles que se alejaran del alcantarillado. Ellos insistirán y averiguarán que realmente ni Eva ni Mijail habían muerto en aquel incendio. La dama de la mariposa negra era la desfigurada cantante quien les contará que Mijail había nacido en los túneles de Praga el último día del s. XX con una terrible enfermedad ya que sus huesos no se solidificaban. Al morir su madre de neumonía fue adoptado por el cirujano Antonin Kolvenik del que recibió educación, hogar y nombre durante 10 años. Tras el fallecimiento de su protector Mijail perdió la razón. Y así aparecen más datos como el nacimiento de una hija, María, que se quedará con el doctor Shelley y descrubrirá que ha heredado la locura del padre, el misterio del frasco con un líquido color esmeralda…

Los meses avanzan y con ellos la enfermedad que Óscar descubrirá padece Marina y no su padre. Germán le confesará que es la misma que por desgracia se llevó a su mujer. En el hospital San Pablo Marina le enseñará a Óscar el  libro con las páginas en blanco predestinado a contener la historia de Kolvenik y Eva Irinova.  Óscar empezará a realizar los dibujos de la catedral con la que su amiga soñaba mientras ella redactará las vivencias de ambos,

Cuando los médicos no pudieron hacer nada más por Marina, Germán y Óscar la trasladan a su casa. Allí se apagará lentamente. Quince años después Óscar regresará y sabrá del derribo del caserón de Sarriá. Irá al lugar en el que esparcieron las cenizas de Marina y cumplirá su promesa de finalizar la historia en las páginas del libro blanco que siempre le había acompañado con un sentimiento muy especial.

"Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Éste es el mío"

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